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El conselleiro de Medio Rural,
Alfredo Suárez Canal, en su despacho. /
jorge leal
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"Todas nuestras propuestas tendrán el hilo
conductor de intentar acabar con la despoblación y la desertización".
X. A. Taboada / santiago
Su despacho está todavía medio vacío y es de los que apaga la luz cuando
lo abandona. Suárez Canal ha accedido a una consellería en pleno agosto,
el mes más difícil para su departamento por estar al frente de la de
extinción de incendios. Promete otra forma de entender el medio rural.
-¿Le costó dar el salto desde la oposición a las responsabilidades de
gobierno?
-Es un cambio significativo que aún estoy haciendo, pero efectivamente,
en lo personal, todos los cambios conllevan dificultades de adaptación,
lo que no quiere decir que no se afronte con responsabilidad e ilusión
el nuevo escenario.
-Supongo que en la oposición todo sería más fácil, porque ahora las
ideas hay que llevarlas a la práctica, que es otra cosa.
-En la oposición es fácil hacer propuestas, pero en el Gobierno es el
único sitio donde se pueden verificar. Es lo que vamos a intentar hacer
ahora. Todos nuestras propuestas desde la oposición tienen un hilo
conductor: intentar acabar con la despoblación, la desertización y la
desvertebración del país, intentar modificar la tendencia de desánimo de
los productores y cambiar la percepción de una buena parte de la
sociedad gallega de que el medio rural no tiene futuro. El proyecto de
futuro de Galicia tiene que tener una pata perfectamente asentada en la
producción agraria. El objetivo principal de esta legislatura tendría
que ser eso, frenar ese desánimo e intentar que se comprenda y se palpe
que se puede vivir con dignidad de la agricultura y la ganadería.
-¿Qué primeras acciones llevará a la práctica? ¿Tiene ya alguna ley en
mente?
-Los proyectos legislativos están en el acuerdo del gobierno firmado
entre el Bloque y el PSOE. Algunos de ellos tienen que ver con la
reestructuración de la tierra, el banco de tierras, la concentración
parcelaria, la interlocución permanente entre la Xunta y los agentes
sociales... Ahí hay un marco que indica los vectores de esta
consellería. De entrada hay una cosa, vamos a intentar que se note el
cambio desde el primer día: la Administración nunca puede ser percibida
por los ganaderos, los productores, las industrias agrarias y los
propietarios como un obstáculo para la actividad agraria y esta actitud
no poca veces se produjo en el pasado.
-¿Qué cambiará? Dígame algo visible .
-Pretendemos cambiar algunas cosas, no sé si con visibilidad en todo el
territorio, como es pretender acabar con el abandono del rural, poner en
valor tierras y montes que hoy están abandonados, actuar con una
política de concentraciones parcelarias que tengan siempre asociadas un
plan económico. Queremos visualizar que es posible vivir en el rural.
-Pero eso no sólo depende de su consellería y tampoco hay una receta
mágica para fijar la población en el rural...
-Tiene razón, no hay recetas, pero desde luego no vamos a asistir
impasibles cómo se sigue por la misma pendiente. No hay recetas, pero sí
es posible en cuatro años demostrar que del campo se puede vivir con
dignidad. No queremos cuantificarlo en una cifra, pero a final de
legislatura se verán los resultados, con una significativa incorporación
de personas, y también jóvenes, a la actividad agraria, porque habrá
protección, cobertura e incentivos.
-Pero ahí está el minifundismo de la tierra y también la desconfianza
del gallego.
-Si la agricultura gallega no tuviera ventajas comparativas, hoy no
existirían cinco denominaciones de origen del vino, una importante
producción cárnica, las explotaciones lác-teas... Nosotros no creemos
que los países con una agricultura potente sean países atrasados, no hay
ningún país fuerte que no tenga un sector agrario potente.
- Ha asegurado que quiere mantener el programa de extinción de
incendios, aunque potenciando la prevención, y eso requiere un mayor
coste.
-Estamos en el momento álgido de la campaña, de máximo riesgo, y al
operativo de extinción no se le va tocar en este momento. Sería una
temeridad, pero queremos potenciar la prevención porque no estaba
suficientemente dimensionada. Revisaremos lo que haya que revisar,
aunque mantendremos en el futuro un operativo de extinción muy potente.
-¿Se van a mantener el grupo de policía especializada en incendios y los
convenios con la Fiscalía?
-Todas las vías de persecución de los incendiarios está bien. Vamos a
aumentar, si es posible, el número de dispositivos que se dedique a
evidenciar a la sociedad que no va ser fácil quemar el monte y a
intentar ir por la vía de que no salga barato quemar el monte, en
coordinación con las actuaciones de la fiscalía. Hay que actuar para
rebajar la cifra de fuegos.
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