FARO DE VIGO. Edición Digital MARTES 16 AGOSTO 2005 
Edición digital n. 2359
Alfredo Suárez Canal, Conselleiro de Medio Rural: "Haremos visible que es posible vivir en el rural con dignidad"
 
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 Ampliar El conselleiro de Medio Rural, Alfredo Suárez Canal, en su despacho. / jorge leal
 


"Todas nuestras propuestas tendrán el hilo conductor de intentar acabar con la despoblación y la desertización".


X. A. Taboada / santiago
Su despacho está todavía medio vacío y es de los que apaga la luz cuando lo abandona. Suárez Canal ha accedido a una consellería en pleno agosto, el mes más difícil para su departamento por estar al frente de la de extinción de incendios. Promete otra forma de entender el medio rural.
-¿Le costó dar el salto desde la oposición a las responsabilidades de gobierno?
-Es un cambio significativo que aún estoy haciendo, pero efectivamente, en lo personal, todos los cambios conllevan dificultades de adaptación, lo que no quiere decir que no se afronte con responsabilidad e ilusión el nuevo escenario.
-Supongo que en la oposición todo sería más fácil, porque ahora las ideas hay que llevarlas a la práctica, que es otra cosa.
-En la oposición es fácil hacer propuestas, pero en el Gobierno es el único sitio donde se pueden verificar. Es lo que vamos a intentar hacer ahora. Todos nuestras propuestas desde la oposición tienen un hilo conductor: intentar acabar con la despoblación, la desertización y la desvertebración del país, intentar modificar la tendencia de desánimo de los productores y cambiar la percepción de una buena parte de la sociedad gallega de que el medio rural no tiene futuro. El proyecto de futuro de Galicia tiene que tener una pata perfectamente asentada en la producción agraria. El objetivo principal de esta legislatura tendría que ser eso, frenar ese desánimo e intentar que se comprenda y se palpe que se puede vivir con dignidad de la agricultura y la ganadería.
-¿Qué primeras acciones llevará a la práctica? ¿Tiene ya alguna ley en mente?
-Los proyectos legislativos están en el acuerdo del gobierno firmado entre el Bloque y el PSOE. Algunos de ellos tienen que ver con la reestructuración de la tierra, el banco de tierras, la concentración parcelaria, la interlocución permanente entre la Xunta y los agentes sociales... Ahí hay un marco que indica los vectores de esta consellería. De entrada hay una cosa, vamos a intentar que se note el cambio desde el primer día: la Administración nunca puede ser percibida por los ganaderos, los productores, las industrias agrarias y los propietarios como un obstáculo para la actividad agraria y esta actitud no poca veces se produjo en el pasado.
-¿Qué cambiará? Dígame algo visible .
-Pretendemos cambiar algunas cosas, no sé si con visibilidad en todo el territorio, como es pretender acabar con el abandono del rural, poner en valor tierras y montes que hoy están abandonados, actuar con una política de concentraciones parcelarias que tengan siempre asociadas un plan económico. Queremos visualizar que es posible vivir en el rural.
-Pero eso no sólo depende de su consellería y tampoco hay una receta mágica para fijar la población en el rural...
-Tiene razón, no hay recetas, pero desde luego no vamos a asistir impasibles cómo se sigue por la misma pendiente. No hay recetas, pero sí es posible en cuatro años demostrar que del campo se puede vivir con dignidad. No queremos cuantificarlo en una cifra, pero a final de legislatura se verán los resultados, con una significativa incorporación de personas, y también jóvenes, a la actividad agraria, porque habrá protección, cobertura e incentivos.
-Pero ahí está el minifundismo de la tierra y también la desconfianza del gallego.
-Si la agricultura gallega no tuviera ventajas comparativas, hoy no existirían cinco denominaciones de origen del vino, una importante producción cárnica, las explotaciones lác-teas... Nosotros no creemos que los países con una agricultura potente sean países atrasados, no hay ningún país fuerte que no tenga un sector agrario potente.
- Ha asegurado que quiere mantener el programa de extinción de incendios, aunque potenciando la prevención, y eso requiere un mayor coste.
-Estamos en el momento álgido de la campaña, de máximo riesgo, y al operativo de extinción no se le va tocar en este momento. Sería una temeridad, pero queremos potenciar la prevención porque no estaba suficientemente dimensionada. Revisaremos lo que haya que revisar, aunque mantendremos en el futuro un operativo de extinción muy potente.
-¿Se van a mantener el grupo de policía especializada en incendios y los convenios con la Fiscalía?
-Todas las vías de persecución de los incendiarios está bien. Vamos a aumentar, si es posible, el número de dispositivos que se dedique a evidenciar a la sociedad que no va ser fácil quemar el monte y a intentar ir por la vía de que no salga barato quemar el monte, en coordinación con las actuaciones de la fiscalía. Hay que actuar para rebajar la cifra de fuegos.