FARO DE VIGO. Edición Digital DOMINGO 27 AGOSTO 2006 
Edición digital n. 2733
MEDIO RURAL APLAZÓ LA ADJUDICACIÓN DEL PROYECTO PARA ATENDER OTRAS PRIORIDADES POR LOS INCENDIOS
El fuego respeta la "ruta das mámoas", aunque retrasa su plan de recuperación
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 El gerente de la Fundación visitó esta semana la zona de actuaciones. / c.g.
 

Los 20 túmulos funerarios y el sendero que los comunica han quedado a salvo de las llamas.

Redacción / O Morrazo
 


El fuego que arrasó en las últimas semanas los montes de la comarca, y en especial los que establecen las lindes entre Moaña, Marín y Vilaboa, respetó sin embargo la hilera de mámoas que se extienden por esta zona, entre Chan de Castiñeiras y Chan da Arquiña, a lo largo de 7,7 kilómetros de longitud. De este modo será posible acometer el proyecto promovido por las fundaciones comarcales de O Morrazo y Pontevedra, financiado con fondos europeos Proder II y coordinado por el delegado provincial de la Consellería de Medio Rural, Gonzalo Constenla, aunque su puesta en marcha se retrasará algunas semanas por cuestiones logísticas.
La actuación supera los 600.000 euros, e incluye un sendero que unirá y pondrá en valor todo el conjunto y discurrirá por terrenos de las comunidades de montes de San Martiño, Santa Cristina y San Adrián de Cobres, en Vilaboa; San Xulián y Santo Tomé de Piñeiro, en Marín; y Santa Eulalia de Meira y San Pedro de Domaio, en Moaña.
Las llamas que asolaron esa zona a principios de este mes hicieron pensar a los técnicos en lo peor. O sea, en que la propia finalidad del proyecto, que es poner en valor los valores paisajísticos, ambientales y arqueológicos, quedase anulada por los efectos del fuego, que obligaría a replantear toda la propuesta y adaptarla a las nuevas circunstancias. Sin embargo, ese efecto no se ha producido, y así lo han comprobado sus promotores en los últimos días. El gerente de la Fundación Comarcal do Morrazo, Xoán Carlos Enríquez, visitó la zona y pudo comprobar que ningún espacio incluido en la propuesta fue arrasado por las llamas, que se quedaron a escasos metros del sendero en puntos intermedios, como la denominada "casa do guardia".
La devastación del fuego, no obstante, ha obligado a variar las prioridades. Constenla tenía previsto presidir a mediados de agosto una reunión del patronato que debe concretar la adjudicación de las obras en cada uno de los puntos, aunque esa cita ha quedado aplazada sine die para atender a otros asuntos de mayor urgencia, como la adopción de medidas para evitar la erosión del monte y acelerar su regeneración. El propio delegado provincial visitó el viernes los montes afectados para valorar su impacto y buscar soluciones, en coordinación con los representantes del concello y de las comunidades de montes de Moaña, Meira y Domaio.
Previamente, los comuneros ya se habían comprometido a cambiar los eucaliptos por especies frondosas a medida que vayan realizando talas. En algunas parcelas los incendios se encargaron de calcinar la madera, cuando ya estaba cortada.

Una zona de enorme interés arqueológico
Los 20 monumentos funerarios de la Edad del Bronce, en el Neolítico final -hace unos 5.000 años- localizados y catalogados en esos ocho kilómetros de recorrido conforman un conjunto de enorme interés arqueológico que se quiere poner en valor, y que servirá de recorrido para los aficionados al arte, los turistas o, simplemente, a las personas que les guste disfrutar del medio ambiente.
La caminata podrá comenzar en los alrededores del lago Castiñeiras, donde se localizan siete mámoas. La de Outeiro do Rei ya ha sido recuperada, y se pretende que sirva de ejemplo para seguir con otras el mismo camino, si bien las condiciones de conservación difieren sensiblemente, según los casos. De hecho, una de ellas ha quedado parcialmente bajo el asfalto del vial que rodea esta zona de ocio, y será necesario modificar el trazado si se le quiere devolver la luz.
El trazado continúa hacia el Monte Faro pasando por los cinco túmulos del Outeiro de Ombra, así como otros dos en Chan da Armada, donde se encuentra una mámoa relativamente bien conservada, aunque desprovista de una de las losas superiores y cubierta por la maleza. El camino sigue hacia Chan de Fonteseca, que alberga otros dos monumentos funerarios, dos más en Lagucheiras y otra en Pedralonga, última etapa antes de llegar a Chan da Arquiña.