anxo
martÍnez - meis
Miembros de la Comunidade de Montes de San Lourenzo de
Nogueira, en Meis, han pedido a la directiva del colectivo (que
preside Manuel Santamaría Gestoso) que abandone su pretensión
de acometer la construcción de una red de traída de aguas a la
parroquia con el dinero que genera la explotación de las
canteras.
Los comuneros críticos con la gestión de Santamaría
consideran que esta obra no es prioritaria, ya que la mayoría
de viviendas de la parroquia cuentan ya con pozos de agua. Además,
entienden que este tipo de obras las debe acometer el concello,
como hace en otras parroquias.
Asimismo, los comuneros críticos temen que la construcción
de esta red de traída pueda perjudicar a los sistemas de regadío
de los agricultores.
La posibilidad de destinar el dinero de la Comunidade a la
construcción de esta obra ya fue llevada a una asamblea, pero
los comuneros que se oponen a la misma consiguieron forzar a
Santamaría a que aplazase la toma de una decisión, hasta que
se pueda consultar la propuesta con una abogada, que explique
Lei de Augas.
Estos comuneros creen que esta es una obra muy costosa, y
proponen que el dinero se utilice para acabar la obra del
edificio multiusos y para repartir entre los mismos vecinos.
"La ley no obliga a la Comunidade a invertir en obra. Hay
que dejar una cantidad para repoblaciones y el resto se puede
repartir entre los vecinos. Yo creo que esto sería justo,
puesto que los vecinos también sufrimos la consecuencia de la
explotación de las canteras, con grietas en las casas", señalaron
fuentes consultadas.
En lo que al edificio multiusos se refiere, los comuneros
piden que se concluya esta obra (que había sido iniciada por la
anterior directiva de la Comunidade de Montes, pero que no
interesó a la actual).
"En ese edificio ya se invirtió mucho dinero, y aunque
a mí personalmente no me gustaba, y en su día voté en contra,
lo justo ahora es que se acabe lo comenzado", explicaron
las mismas fuentes.
La Comunidade de Montes de San Lourenzo debe fundamentalmente
sus réditos económicos a las canteras de granito, pues cobran
por metro cúbico de granito extraído. Su masa forestal es poco
importante, y hay casi dos centenares de comuneros.