M.G.
- moaña
La conexión del depósito central a los otros cuatro de las
traídas particulares existentes en Meira es una realidad desde
hace una semana. Así, se posibilita que la parroquia salve, de
momento, los problemas de escasez que actualmente afectan a todo
el municipio y que podrían obligar al concello a tomar medidas
de restricción en los próximos días.
La ampliación de la red de abastecimiento de agua ejecutada
por la Xunta este mismo año se completaba en septiembre en
respuesta a las reivindicaciones tanto de la Xunta de Montes de
Meira como de las cuatro traídas particulares de la parroquia.
La presión realizada por estos colectivos daba sus frutos el
mes pasado, cuando acompañados por el concejal de Urbanismo,
Javier Abal, sus representantes se entrevistaban en Santiago con
el responsable de Augas de Galicia para solicitarle que se
completase este servicio.
Aceptada esa petición, el agua acumulada en el depósito
central sito en O Magosto era conducida a los cuatro almacenes
particulares, nutriendo así a toda la parroquia y,
especialmente, a la zona baja, más afectada habitualmente por
la falta de agua.
Si bien lamentan el "nulo" papel que a su juicio ha
desempeñado el alcalde, Javier Barreiro, para que sus
reclamaciones se viesen atendidas por Augas de Galicia, desde la
Xunta de Montes de Meira se felicitan por el hecho de que por
fin se haya completado la red de abastecimiento.
Pese a todo, el colectivo se plantea ya la necesidad de
trabajar "uno o dos manantiales más" dado que la sequía
está afectando ya a la cantidad de agua que entra en el depósito,
cuyo nivel ha descendido. Según las cifras facilitadas por los
comuneros, si bien en agosto se daba entrada a 2,4 litros por
segundo, actualmente no se superan los 1,8 litros.
Valentín Piñeiro, presidente de la Xunta de Montes, precisa
que las previsiones realizadas en octubre de 2000 respecto a las
necesidades de agua eran válidas para entonces. "Pero ese
no fue un año seco como el actual", precisa, lo que podría
provocar problemas a la larga.
Posibles cortes periódicos
En lo que se refiere al resto del municipio de Moaña, el
gobierno local volverá a valorar la situación del servicio de
agua mañana lunes para decidir si finalmente es preciso hacer
uso de las restricciones.
El alcalde Javier Barreiro manifestaba ayer su esperanza en
que las reservas se recuperen a lo largo del fin de semana,
fundamentalmente debido a que el sábado y el domingo desciende
considerablemente la actividad empresarial y, por lo tanto,
también disminuye el consumo de agua.
Sin embargo, y de no certificarse dicha recuperación, el
gobierno municipal se verá obligado a adoptar medidas
restrictivas. Así lo aseguró el regidor moañés, quien no
descarta la posibilidad de que sea necesario cortar el
suministro de agua "durante unas horas determinadas".
De ser así, adelantó Barreiro, "lo anunciaremos a la
población mediante bandos y a través de la prensa".