REDACCIÓN
- O SALNÉS
La construcción de polígonos industriales en O Salnés va
muy por de baja de la demanda empresarial. En la actualidad, el
único municipio que dispone de terrenos para alojar a una gran
empresa que necesite más de 100.000 metros cuadrados de terreno
es el de Meis, cuyo polígono industrial (compartido con Barro)
dispone de un millón de metros cuadrados. El problema radica en
que todavía no se ha desarrollado aunque el regidor, José Luis
Pérez, espera iniciar las obras antes de fin de año.
El parque deCabanelas (Ribadumia), uno de los pioneros
de la comarca está prácticamente saturado y su colindante de
Sete Pías (Cambados), tiene reservadas prácticamente todas las
parcelas. De hecho, aún estando en fase de construcción y sin
haberse acometido su urbanización varias empresas han empezado
a construir allí sus naves. En ambos casos hay ampliaciones
previstas, aunque tendrán que esperar al menos año y medio.
En una situación similar se encuentra el polígono
industrial de O Pousadoiro en Vilagarcía, de cuya construcción
se ocupará Xestur. Las reservas de espacios apenas dejan unos
metros cuadrados libres.
En muchos casos el escaso terreno calificado para uso
industrial está en manos privadas, lo que encarece la creación
de parques empresariales. El presidente de la Cámara de
Comercio, Carlos Oubiña, señala que es lícito y lógico que
estos particulares vendan a precio de mercado, algo que no
resulta rentable para empresas que necesitan muchos metros de
terreno.
De ahí que, en su opinión, sea la administración quien se
ocupe de acometerlos en suelo comunal y apunta que el precio
debería fijarse en función de los puestos de trabajo y
rentabilidad que genere la forma.
Ante esta situación, los concellos de la comarca vuelven sus
ojos a las comunidades de montes, como alternativa para obtener
precios más competitivos.
En este sentido concellos como Meis, Cambados o Vilanova de
Arousa, han situado en la redacción de sus Planes de Ordenación
Xeral las zonas industriales en terrenos comunales. Una línea
que también quiere seguir O Grove.
La propiedad mancomunada del suelo abre nuevas vías para la
gestión de los parques empresariales. Es el caso de Meis, donde
Concello y comuneros estudian la conveniencia de acometer
directamente el proyecto, o bien dejar que lo acometa Xestur.
BaiónÐRubiáns, una apuesta de futuro
Uno de los proyectos más ambiciosos de O Salnés para la
dotación de suelo empresarial a medio y largo plazo es el que
promueve la Cámara de Comercio junto con los Concellos de
Vilanova y Vilagarcía y la Xunta de Galicia, que será
financiado por Caixanova.
Se gestiona la reserva de casi 3 millones de metros cuadrados
de suelo industrial entre Rubiáns y Baión, con acceso directo
a la autopista, a las vías rápidas y futuro enlace con el
puerto de Vilagarcía.
Antes de la propuesta de la Cámara de Comercio, el alcalde
de Vilanova, Gonzalo Durán, había calificado como industrial
la zona comunal de Baión en el avance del PXOM, mientras que
Vilagarcía deberá acudir a una modificación urbanística.
Estudios de rentabilidad
El estudio de viabilidad encargado por Xestur sobre el
polígono industrial vilanovés previsto inicialmente en un millón
de metros cuadrados, avala la rentabilidad del proyecto.
La zona geográfica elegida es la idónea, pues conecta con
la vía rápida Salnés, la carretera general de Vilagarcía a
Pontevedra y el futuro acceso del puerto arousano a la
autopista, lo que permitirá a la Autoridad Portuaria instalar
el puerto seco que tanto necesita ante la falta de espacio en la
rada, a la vez que puede dar servicio a los puertos autonómicos,
dedicados especialmente a la pesca.
En las conclusiones y perspectivas de futuro del estudio
realizado, se indica que O Salnés es una comarca con amplias
perspectivas de futuro y su desarrollo "terminará por
consolidar uno de los ejes de crecimiento más importantes de
Galicia, tanto por su elevado peso demográfico como por su
fuerte vitalidad económica".