La Comunidad de Montes de Noalla mantendrá mañana
una reunión con su gabinete jurídico para estudiar la
posibilidad de presentar una denuncia “por malversación de
fondos públicos” en lo que se refiere a las obras de reforma
que se están llevando a cabo en la carretera de Noalla, que según
este colectivo no se ajustan al proyecto del vial.
Portavoces de la Comunidad de Montes indicaron que las
expropiaciones que se efectuaron para acometer los trabajos
fueron pagadas, pero matizaron que los citados terrenos no están
siendo incorporados a la carretera, sino que vuelven a
integrarse en las propiedades de determinados vecinos afectados
por el ensanche del vial.
“Hay propietarios que ahora tienen más terreno, y aún por
encima cobraron”. Esta situación se produce, a juicio de los
portavoces comunales, porque “los particulares contratan los
cierres de sus propiedades a la misma empresa que está
realizando la obra, para evitar tener que demandar licencia para
realizar la obra”. Los comuneros afirman que esta empresa
presenta a los propietarios presupuestos para los cierres “muy
por encima de los precios de mercado, pero que son aceptados por
los particulares porque salen muy beneficiados con esta práctica”.
Los comuneros consideran que esta situación puede “ser
constitutiva de delito”, por lo que estudiarán cuales son las
medidas legales que se pueden adoptar, al considerar que esto se
está “pagando con dinero de todos, y que el consentimiento de
esta actuación supone hipotecar para siempre el futuro
desarrollo de la parroquia de Noalla”.
Por otra parte, culpan de esta situación al Concello de
Sanxenxo, ya que “no hay ningún concejal que esté
controlando la realización de estos trabajos”.
Los comuneros de Noalla confían en la buena voluntad de la
Consellería con respecto a este proyecto de ensanche, que dotaría
a la carretera de aceras cumpliendo con el compromiso adquirido
por Cuiña con los vecinos de Noalla. En este sentido agradecen
la buena disposición de los altos cargos de la Consellería de
Política Territorial, a quienes ya manifestaron su
disconformidad con la forma en que se está llevando el
proyecto.
“Lo que iba a ser una obra para el futuro queda reducido a
un camino de cabras”, ya que la ampliación de la carretera,
en lugar de dotarla de una anchura de entre doce y dieciséis
metros, como estaba previsto, consistirá en incrementar la
citada medida hasta 10,6 metros, llegando en determinados puntos
a los doce, lo que impide incluso la dotación futura de aceras.
Los comuneros apuntan que la ampliación de la carretera era
una cuestión muy deseada por los vecinos de la parroquia,
muchos de los cuales estaban dispuestos a ceder gratuitamente
sus fincas para su acometida.