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CHANTADA. X. L. QUIROGA
El proyecto del parque eólico Monte Cabeza, planteado por
Elecnor sobre las sierras Faro y Farelo ya dispone de las
autorizaciones precisas, tras casi dos años de tramitación,
para comenzar a ser una realidad, a falta de unos papeles. Tras
la autorización del parque, ahora la Xunta ha publicado el
informe favorable sobre la declaración de impacto ambiental.
En el permiso se reclaman ampliaciones de planes de control y
medidas "de xeito que se asegure a minorización dos
posibles impactos ambientais negativos, co fin de que a
realización do proxecto poida considerarse ambientalmente
viable".
Sobre las coordenadas, se insta al cambio de ubicación de cinco
aerogeneradores, y se determina que la estructura para la línea
de salida de energía de este parque y las de los denominados
Farelo, Chantada y Penas Grandes, deberá contar también con un
estudio de impacto ambiental específico.
La protección de atmósfera se definirá con el respeto por el
nivel de ruido, al tiempo que hay una llamada a la atención
sobre la protección de las aguas y lechos fluviales.
En la declaración de impacto se alude a la necesidad de
proceder a la estabilización y revegetación de los viales, con
la finalidad de impedir la erosión.
Los restos arqueológicos serán punto de protección, al igual
que otras partes del patrimonio cultural, en vista de que en las
inmediaciones está el depósito arqueológico de Coto das Mamuiñas,
que obligará a cambiar de lugar un aerogenerador. También
afectará el parque al Castro da Pena Grande, con lo que se
impedirá el uso del camino que discurre por la zona. Dos áreas
de túmulos, el de Monte Cabeza y el de Forno Vello, son otras
zonas de protección. Por ello, la declaración especifica que
se han de reubicar tres aerogeneradores.
Estos cambios en los planos de colocación de aerogeneradores
han sido ordenados al tiempo que se exigirá en todo el parque
un control y seguimiento arqueológico durante las fases de
replanteo, obra y restitución de los terrenos. Antes de iniciar
las obras, la empresa deberá presentar un proyecto arqueológico
que visará la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural.
La gestión de los residuos de los trabajos es otro de los
aspectos contemplados en la declaración y que se obligará a
llegar con rigor, de tal forma que "ó final das obras, e
antes do inicio da fase de explotación, a zona debe quedar
totalmente limpa".
Proteger la fauna y la vegetación es obejto de un plan en el
que se evaluarán las repercusiones por la instalación y
presencia de los aerogeneradores.

12/06/2002
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La
firma promotora deberá elaborar un plan de seguimiento de la
avifauna
En la declaración de impacto ambiental se reclama a la empresa
Elecnor mayor documentación para completar, en el plazo de tres
meses, los cambios de lugar de cinco aerogeneradores, identificación
de la empresa que hizo las mediciones de ruidos, resultados de análisis
de las aguas y la elaboración de un nuevo plan de seguimiento de
la avifauna con los respectivos trabajos de campo.
El informe contendrá a mayores una valoración de la
vulnerabilidad de la avifauna, metodología para el segumiento de
la incidencia del parque en la avifauna, definición de las
medidas correctoras por impactos y medidas protectoras, así como
la autorización del plan arqueológico.
Con estos documentos, se informará desde la Dirección Xeral de
Calidade e Avalación Ambiental para dar el siguiente visto bueno
antes del inicio de las obras.
En la declaración se piden otros papeles, entre ellos el programa
de vigilancia y seguimiento ambiental para "garantir ó longo
do tempo o cumprimento das medidas protectoras e correctoras
previstas no estudio ambiental, así como incorporar procedementos
de autocontrol por parte do promotor. O programa debe permitir
detectar, cuantificar e correxir diferentes alteracións que non
se puidesen prever no estudio ou na declaración, e levar a cabo
novas medidas correctoras acordes coas novas problemáticas".
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