El conflicto
por los lindes entre comuneros de Abalo y San Miguel llega a los
juzgados
M. ANGUEIRA > CATOIRA
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| El conflicto judicial se
generó debido a una tala de árboles en unos terrenos. E. MOLDES |
La Comunidad de Montes
de Abalo presentó una denuncia contra los comuneros de la parroquia
de San Miguel de Catoira, a los que acusa de haber talado los árboles de
unas dos hectáreas de terrenos que, según aseguran en Abalo, son de su
propiedad.
El colectivo de Abalo, que preside José Manuel
Loureiro, reclama unos 9.000 euros a los de San Miguel por la tala de la
madera en un enclave próximo al polígono industrial. El Juzgado de Paz
de Catoira acogió ya un acto de conciliación que no dio resultados
porque ambas partes no cedieron en sus posturas. Loureiro asegura que
cuentan con una sentencia de 1976 del Jurado Provincial que indica que
esos terrenos son propiedad de su comunidad y añade que “os de Catoira
talaron intencionadamente porque sabían ben onde cortaban. Nós temos moi
claros os límites do noso monte, e os que non os teñan, que os busquen”.
Sin embargo, la Comunidad de Montes de Catoira asegura que la zona en
la que se taló es de San Miguel y el secretario, Ramiro Paz, sostiene
que “non estamos de acordo cos límites que nos queren impoñer”. Añade
que Abalo colocó en los últimos meses unos grandes mojones para “marcar
o que eles din que son os seus montes. Fixeron un deslinde de parte e
iso non se pode facer, teñen que estar as dúas partes e, ó tratarse de
monte comunal, tamén a administración”. Paz reclama que se haga un
deslinde administrativo para acabar con estos conflictos, que vienen
arrastrándose desde hace décadas. Cree que los actuales límites “son
difusos e imprecisos, propicios para que se produzan enfrentamentos
entre comunidades”. El secretario de San Miguel de Catoira segura que
“nós estamos dispostos a falar para darlle unha solución razonada ó
problema. Levamos anos tentando sentarnos co presidente de Abalo para
chegar a un acordo, aínda que teñamos que perder por ambas partes, pero
non foi posible”.
Argumenta que la imprecisión de los lindes es un problema que afecta
a todas las comunidades del municipio desde finales de la década de los
70. De hecho, San Miguel acusa por su parte a los comuneros de Dimo de
“ocuparnos terrenos sen permiso preto da Ermida de San Cibrán para facer
un coso para a rapa das bestas”.
Las cosas se ven diferentes desde la Comunidad de Montes de Abalo y
el presidente, José Manuel Loureiro, sostiene que agotaron todas las
vías antes de recurrir a los juzgados. “Quixemos ir polas boas” con los
comuneros de Catoira “pero dábannos unha miseria e nós non podemos calar
ante iso. Se eles foran polas boas, nós arreglábamos o problema, pero
agora chegados a este punto xa non se pode amañar nada”. Indica que
mientras esté en el cargo su objetivo será “aclarar ben os límites do
monte para que os que veñan detrás non sufran estos problemas”. Pero
también advierte que “non imos regalar o que é noso”. |