Di@rio de Arousa

Jueves 10 de Julio 2008
 

El conflicto por los lindes entre comuneros de Abalo y San Miguel llega a los juzgados
M. ANGUEIRA > CATOIRA
 
El conflicto judicial se generó debido a una tala de árboles en unos terrenos. E. MOLDES

La Comunidad de Montes

de Abalo presentó una denuncia contra los comuneros de la parroquia de San Miguel de Catoira, a los que acusa de haber talado los árboles de unas dos hectáreas de terrenos que, según aseguran en Abalo, son de su propiedad.



El colectivo de Abalo, que preside José Manuel Loureiro, reclama unos 9.000 euros a los de San Miguel por la tala de la madera en un enclave próximo al polígono industrial. El Juzgado de Paz de Catoira acogió ya un acto de conciliación que no dio resultados porque ambas partes no cedieron en sus posturas. Loureiro asegura que cuentan con una sentencia de 1976 del Jurado Provincial que indica que esos terrenos son propiedad de su comunidad y añade que “os de Catoira talaron intencionadamente porque sabían ben onde cortaban. Nós temos moi claros os límites do noso monte, e os que non os teñan, que os busquen”.

Sin embargo, la Comunidad de Montes de Catoira asegura que la zona en la que se taló es de San Miguel y el secretario, Ramiro Paz, sostiene que “non estamos de acordo cos límites que nos queren impoñer”. Añade que Abalo colocó en los últimos meses unos grandes mojones para “marcar o que eles din que son os seus montes. Fixeron un deslinde de parte e iso non se pode facer, teñen que estar as dúas partes e, ó tratarse de monte comunal, tamén a administración”. Paz reclama que se haga un deslinde administrativo para acabar con estos conflictos, que vienen arrastrándose desde hace décadas. Cree que los actuales límites “son difusos e imprecisos, propicios para que se produzan enfrentamentos entre comunidades”. El secretario de San Miguel de Catoira segura que “nós estamos dispostos a falar para darlle unha solución razonada ó problema. Levamos anos tentando sentarnos co presidente de Abalo para chegar a un acordo, aínda que teñamos que perder por ambas partes, pero non foi posible”.

Argumenta que la imprecisión de los lindes es un problema que afecta a todas las comunidades del municipio desde finales de la década de los 70. De hecho, San Miguel acusa por su parte a los comuneros de Dimo de “ocuparnos terrenos sen permiso preto da Ermida de San Cibrán para facer un coso para a rapa das bestas”.

Las cosas se ven diferentes desde la Comunidad de Montes de Abalo y el presidente, José Manuel Loureiro, sostiene que agotaron todas las vías antes de recurrir a los juzgados. “Quixemos ir polas boas” con los comuneros de Catoira “pero dábannos unha miseria e nós non podemos calar ante iso. Se eles foran polas boas, nós arreglábamos o problema, pero agora chegados a este punto xa non se pode amañar nada”. Indica que mientras esté en el cargo su objetivo será “aclarar ben os límites do monte para que os que veñan detrás non sufran estos problemas”. Pero también advierte que “non imos regalar o que é noso”.