La
Mancomunidade de Montes de Pontevedra, en la que están representadas diez
comunidades del municipio (Mourente, Tomeza, San Andrés de Xeve, Santa María
de Xeve, Castro Lampán-Bora, Lérez, Marcón, Lourizán y Salcedo) se ha hecho
eco de las numerosas quejas formuladas por los residentes en las parroquias
sobre las deficiencias detectadas en la revisión del Catastro de Rústica,
efectuado por el Ministerio de Hacienda. Solicita la repetición de ese
proceso, convencida de que los datos contenidos en el nuevo estudio contiene
los mismos errores que en el antiguo Catastro.
El colectivo que preside Juan González Crespo presentó en la Subdelegación
del Gobierno un escrito en el que transmite a Delfín Fernández Álvarez el
malestar existente en el rural por las “graves deficiencias” registradas en
los procesos de modificación de los datos catastrales y en la exposición
pública efectuada en el Pazo da Cultura el pasado verano.
La empresa de ingeniería Serteca inició el 14 de diciembre de 2004 los
trabajos para la renovación del Catastro de Rústica del municipio de
Pontevedra, que data de 1960. Desde ese año tan sólo se sometió a ligeras
modificaciones.
El portavoz de la Mancomunidade, Carlos Morgade, explica que la revisión del
Catastro de Rústica –actuación que permitirá al Ministerio de Hacienda tener
actualizados los datos de las parcelas existentes en las parroquias– fue
realizada “cunha precariedade de medios impropia do proceso que se iba a
acometer, sobre todo cando facía máis de 50 anos que non se modificaban os
datos”.
Las comunidades de montes de Pontevedra presentarán una alegación genérica,
dirigida al jefe provincial del Catastro, Fernando Baena, en la que le
invitarán a mantener una reunión para concretar un procedimiento específico
que permita regularizar los datos de los que dispone en la actualidad ese
servicio de Hacienda sobre las 3.000 hectáreas del monte comunal del
municipio de Pontevedra.
“O Catastro ten uns datos moi variopintos sobre o monte en man común”,
explica el portavoz de la Mancomunidade, para precisar que incluso aparece
divido en parcelas, “moi compartimentado”, en las que otorga la titularidad
a propietarios distintos. Según Morgade, “unhas veces non figura o dono;
noutras ocasións consta como ‘descoñecido’; ás veces está considerado como
municipal e, nalgúns casos, consta como ‘dos veciños’, pero non se recoñece
a titularidade da comunidade de montes”.
“Estamos falando dunha superficie de máis de 3.000 hectáreas e dun proceso
que non se pode facer con escrituras debaixo do brazo e facendo cola no Pazo
da Cultura”, sentencia Morgade, quien vaticina que “nalgún momento teremos
que sentarnos as comunidades de montes co xefe provincial do Catastro en
Pontevedra para mirar cal é procedemento administrativamente correcto, pero
adaptado á singularidade do monte comunal”. |