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Directivos de la comunidad de montes
de San Lourenzo, reunidos ayer. /
J.L. OUBIÑA
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Los alcaldes afectados se reunieron de
urgencia. Feca se muestra a favor, por la creación de empleo.
Redacción / o salnés
Los presidentes de las comunidades de montes de
Meis que se verían más afectadas por un hipotético traslado de Ence al
polígono industrial de Barro-Meis están totalmente en contra del
proyecto, y afirmaron ayer que están dispuesto a movilizarse de ser
necesario.
Tanto Guillermo Varela, de la comunidad de San Lourenzo, como Juan
Villanueva, de la de San Tomé, mostraron su repulsa más tajante, al
considerar que Ence es una empresa contaminante que empobrecería mucho
la calidad de vida en ambas parroquias.
El presidente de San Lourenzo dijo que "no puede ser que se gasten
tantos millones en desplazar la empresa sólo 10 kilómetros. ¿Por qué van
a traer para aquí una cosa que no quieren en otro lado?". Guillermo
Varela manifestó que todos los vecinos están en contra. La directiva de
la comunidad se reunió ayer por la noche, y tiene previsto convocar
estos días una asamblea general.
Juan Villanueva, de San Tomé, teme que la ubicación de Ence en Barro
provoque la contaminación de las aguas y malos olores y afirmó que "la
de San Tomé sería una de las parroquias más perjudicadas". Dijo que los
vecinos están dispuestos a movilizarse e instó a los altos cargos de la
Xunta de Galicia a que "se pronuncien para que podamos conocer su
opinión".
Reunión de alcaldes
Los alcaldes de Meis, José Luis Pérez, y de Barro, José Antonio Landín,
celebraron una reunión a última hora de la tarde de ayer en Meis. A su
término difundieron un comunicado, en el que recuerdan que el BNG y
otras organizaciones del espectro nacionalista considera a Ence un
"monstruo" contaminante, y se preguntan por qué "lo que es un monstruo
para la ría de Pontevedra deja de serlo para la ría de Arousa".
Afirman que el embalse del Pontillón de Castro no será capaz de
abastecer a la planta y que la evacuación de residuos podría suponer un
peligro mortal para la ría de Arousa. Critican que no se haya consultado
en ningún momento a ninguno de los dos concellos y se preguntan si el
traslado, que costaría unos 180 millones de euros, se financiaría con
dinero público. Finalmente, adelantaron que usarán todos los medios
legales a su alcance para frustrar el traslado.
Mientras, el conselleiro de Industria, Fernando Blanco incidió que el
traslado permitiría crear un gran área logística que daría servicio a
los puertos de Vilagarcía y Marín. También dijo que al crear una fábrica
de papel se generarían muchos empleos nuevos, y adelantó que los
residuos seguirían yendo a la ría de Pontevedra, sólo que con un control
medio ambiental mucho mayor.
También dijo que aún no habló con los alcaldes afectados "porque no es
el momento".
En lo que atañe a los otros partidos de Meis, este periódico no pudo
contactar ayer con la portavoz del BNG de Meis, María do Carme Martínez
Rodiño. Por su parte, el secretario local del PSOE, Isidoro Dios,
anunció que los socialistas de la comarca van a celebrar una reunión
-podría ser a principios de la semana próxima- "pues es algo que afecta
a todos los concellos", una vez recaben todos los datos.
Con todo, incidió en dos cosas: primero, que el propio presidente de la
Deputación y líder del PP, Rafael Louzán, dijo en su día que el traslado
a Barro-Meis era una posibilidad; y segundo, que en Meis existen otros
problemas de medio ambiente "que están por solucionar". Además, recordó,
Meis-Barro va a acoger una gran planta de reciclaje de residuos
industriales.
Mientras tanto, otros representantes políticos y empresariales
prefirieron no posicionarse mientras no se clarifiquen las cosas. Es el
caso del presidente de la Mancomunidade do Salnés, Jorge Domínguez, para
quien "esto es un globo sonda, por ahora no hay nada serio". El
presidente de los empresarios del polígono industrial de O Salnés,
Adolfo Guillamón, tampoco quiso posicionarse, aunque a título particular
se mostró escéptico "porque lo que no se puede hacer es trasladar el
problema de un sitio a otro".
Quien lo tiene más claro es el presidente de la Federación Conmercal de
Empresarios de Arousa, Javier González Lago, para quien pesan más en la
balanza los puestos de trabajo y la generación de riqueza que los
impactos ambientales de la fábrica, teniendo en cuenta los nuevos
sistemas de depuración. "No sólo trasladarían Ence sino que crearían la
papelera, cerrando el ciclo productivo. A Meis no le va a gustar porque
la empresa genera olores, pero ahora hay sistemas modernos para
eliminarlos. Por otra parte, según han informado los vertidos seguirían
en la ría de Pontevedra. Yo no lo llevaría a la ría de Arousa",
manifestó.
En Pontevedra, la Cámara de Comercio está en contra del traslado y el
comité de empresa de Ence calificó el proyecto de "ilógico" y cree que
es una maniobra.
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