Los vecinos del lugar de Bandeira, en la parroquia de San
Martiño de Meis, estudian la posibilidad de constituir una
asociación para defender sus montes de los vertidos de aves
muertas y que según el Servicio de Protección de la Naturaleza
de la Guardia Civil provienen de una empresa de la zona, a cuyo
propietario denunciaron ante el Juzgado de Vilagarcía y la
Fiscalía. Los vecinos consideran que si estuvieran organizados
en una comunidad de montes los responsables del vertido no se
atreverían a depositar allí los pollos. Mientras, la Xunta
continúa analizando las muestras recogidas por efectivos del
Seprona.
Los afectados por los vertidos de aves muertas
en el monte de Bandeira, en la parroquia de San Martiño de
Meis, estudian la posibilidad de crear una asociación para
defender sus intereses ante lo que consideran un delito ecológico.
Los vecinos indican que estos vertidos contaminan los
abundantes manantiales que existen en la zona y se sienten
indefensos ante la pasividad del gobierno local.
La posibilidad de que los pollos aparecidos en el vertedero
ilegal pudieran estar afectados por alguna enfermedad ha causado
una profunda alarma social entre los vecinos, sobre todo después
de que se inmovilizaran los pollos de 43 explotaciones
portuguesas por su ingestión de nitrofureno, una sustancia
cancerígena.
Precisamente por ello, las consellerías de Sanidade, Medio
Ambiente y Política Territorial recogieron muestras de los
pollos muertos para analizarlas en el laboratorio y poder
descartar la posibilidad de que pudieran estar contaminados con
este antibiótico.
En este sentido, fuentes de estos departamentos insistieron
en que para la Xunta era una prioridad determinar la causa de la
muerte de estas aves para tranquilizar a los vecinos que se sentían
preocupados ante la posibilidad de que se produjera un brote en
O Salnés similar al acontecido en el país luso.
El Seprona también inició una investigación para tratar de
identificar al responsable de los vertidos y ya puso el caso en
manos del Juzgado de Vilagarcía y de la Fiscalía para que
abran las diligencias que estimen oportunas.
Los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de
la Guardia Civil apuntan al propietario de una empresa de la
zona y así lo hicieron constar en el parte que remitieron al
juzgado vilagarciano.
Por su parte, el Concello también quiere esclarecer los
hechos y anunció que habilitará un sistema de vigilancia en
las inmediaciones del monte para evitar más vertidos.