La iniciativa vecinal ha sido, según el presidente de la
asociación San Cristóbal de Portonovo, Xermán Prieto Deza, la
responsable de la continuación de los trámites necesarios para
constituir una comunidad de montes en Baltar. Tras la negativa
por parte del Concello de Sanxenxo de subvencionar parcialmente
la elaboración de unos planos topográficos originales del
monte de Vicaño-Baltar, una campaña de recaudación logró
reunir los dos mil euros necesarios para su realización, según
Prieto Deza. En dos días cerca de un centenar de vecinos
aportaron la cantidad necesaria para que el estudio esté
terminado en un mes.
El Xurado Provincial de Montes de Pontevedra
remitió un escrito hace dos semanas en las que solicitaba a la
asociación de vecinos San Cristóbal diversa documentación
para proseguir con los trámites de constitución de una
comunidad de montes.
Entre los informes requeridos por el organismo provincial se
encontraba la elaboración de un estudio topográfico original
del Monte de Vicaño-Baltar.
El escrito, que debía presentarse en un plazo máximo de un
mes, costaba, según el presidente del colectivo de Portonovo,
Xermán Prieto Deza, dos mil euros, aproximadamente.
El elevado coste de su elaboración superaba, según Prieto
Deza, los fondos de los que disponía la asociación, por lo que
el representante vecinal solicitó ayuda al Concello de Sanxenxo
tanto económica -pedía una subvención de 1.500 euros- como técnica
para su realización.
La negativa del Ayuntamiento llevó a San Cristóbal a
comenzar una campaña urgente de recaudación de dinero entre
sus asociados para poner en marcha el estudio topográfico con
la mayor rapidez posible, según su presidente.
Dos días fueron suficientes -aseguró el responsable del
colectivo- para que alrededor de un centenar de vecinos de
Portonovo congregase la cantidad de fondos necesarios para pagar
a los técnicos que elaborarán el documento solicitado por el
Xurado Provincial de Montes.
La tramitación de la creación de una comunidad de montes
para gestionar el Monte de Vicaño-Baltar sigue, así su curso
por decisión vecinal.