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LOS
CAZADORES RECOMIENDAN QUE SE INSTALEN CERCADOS PARA PROTEGER LAS
COSECHAS
Medio
Ambiente contabiliza ya 20 denuncias por ataques de jabalíes
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| El jabalí ocasiona destrozos en
plantaciones de maíz. /
gonzalo núñez
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Elena
Gallego / bueu
La proliferación de daños ocasionados por manadas de jabalíes
en los cultivos de la comarca, fundamentalmente en plantaciones
de maíz, está generando numerosas denuncias por parte de los
afectados, que reclaman indemnizaciones por las pérdidas económicas
registradas y un control realmente efectivo de estas poblaciones
salvajes.
Los últimos datos aportados desde la Consellería de Medio
Ambiente, esta misma semana, cifraban en 20 el número de
denuncias presentadas por daños del jabalí en distintos puntos
de la comarca, concretamente 9 reclamaciones en Bueu y otras 11
en Cangas.
Los agricultores afectados instan al pago de indemnizaciones
que cubran los destrozos pero desde el departamento autonómico,
con la Lei de Caza en la mano, rechazan cualquier tipo de
responsabilidad en este sentido.
"Los titulares de los aprovechamientos cinegéticos en
terrenos sujetos a régimen especial responderán de los daños
y de las lesiones ocasionados por especies cinegéticas
procedentes de esos terrenos", recoge el artículo 23 de la
ley. De este modo, la Administración gallega responsabiliza
directamente a las sociedades de cazadores que gestionan los
tecores de la comarca del control de las especies cinegéticas
que los pueblan, en este caso el jabalí.
Batidas y cercados
Cazadores y agricultores se enfrentan ahora con la
necesidad de hallar una solución al conflicto. Los primeros
aseguran carecer de métodos efectivos para controlar la
creciente población de jabalíes, que las batidas organizadas
en la comarca apenas consiguen reducir. Ellos recomiendan a los
agricultores la instalación de cercados y pastores eléctricos
para alejar a los animales de las cosechas.
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Autorizadas
medio centenar de batidas
La
organización de batidas para dar caza a estos animales
es, actualmente, el único método del que se dispone en
la comarca para controlar la presencia de jabalíes,
aunque hasta ahora parece estar teniendo modestos
resultados.
El departamento autonómico contabiliza por el
momento medio centenar de autorizaciones para el
desarrollo de este tipo de cacerías, aunque no todas
llegaron a celebrarse. De la cifra de autorizaciones
contabilizadas, 17 corresponden a Cangas, 16 a Bueu y
las 17 restantes batidas fueron solicitadas para su
celebración en los términos de Marín y Moaña.
La Xunta no facilitó el número de piezas capturadas
por los cazadores en estas salidas.
La jornada dominical de ayer fue aprovechada en
distintas parroquias de la comarca para la celebración
de nuevas batidas. Integrantes de la sociedad de
cazadores de Bueu participaban ayer en una jornada cinegética
que iniciaron en la zona de Borrallido, por encima de
Bon.
Uno de los participantes, Manuel Ogando, señaló que
hasta el momento han sido cuatro las batidas celebradas
por el colectivo, en las que cobraron cuatro piezas.
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