Di@rio de ArousaJueves 20 de Marzo 2008

Greenpeace denuncia la entrada de madera ilegal a través del Puerto de Vilagarcía
REDACCIÓN > VILAGARCÍA
La madera desembarcada en 2006 ascendió a 61.902 toneladas.

El Puerto de Vilagarcía, al igual que el de Ferrol, continúan siendo, según denunciaron desde el colectivo ecologista Greenpeace, puertas de entrada para la madera ilegal procedente de Brasil. Aseguran que en las semanas pasadas se descargó en la rada la mercancía de alguna de las seis empresas madereras que operan en la Amazonia y que “fueron multadas y sancionadas con la cancelación de sus planes de gestión forestal”.

Desde esta ONG también destacan que estas compañías también tuvieron que pagar por “violencia, intimidación, amenazas de muerte y corrupción”.

Según Greenpeace, estas seis empresas, algunas de las cuales operan con el Puerto de Vilagarcía para traer su mercancía a la Unión Europea, están vinculadas “con la tala ilegal y son habituales proveedoras de madera tropical al mercado español y están asentadas en el estado brasileño de Pará, de donde procede más del 86% de la madera tropical importada por el sector español” que se dedica a esta mercancía.

En concreto, en lo que respecta a la supuesta madera ilegal que pudo haber entrado recientemente a través del Puerto de Vilagarcía, apuntan a que habría sido comprada por empresas gallegas, “como Maderas del Noroeste S.A., Maderas Peteiro S.L. y Maderas del Umia S.L.”.

La denuncia realizada por Greenpeace coincide con la celebración del Día Forestal Mundial, que se celebrará mañana, y con ella quieren mostrar los “vínculos del sector transformador de madera en la Unión Europea con la deforestación y la tala ilegal en Brasil”.

Los ecologistas exigen “responsabilidad” a la Unión Europea. Consideran que la UE importa “casi la mitad de la madera procedente de la Amazonia brasileña” y que por ese motivo debe adoptar una legislación adecuada que garantice finalmente que “toda la madera que entre en su mercado proceda de fuentes legales y de bosques controlados”. A todo esto añadieron que esta norma contribuiría a “frenar” la desforestación y a “garantizar un uso sostenible y justo de los recursos forestales en el mundo”.