Viernes, 14 de mayo de 2004
N. Pillado /
REDONDELA
Los montes comunales de Reboreda se han convertido en una alternativa a los
contenedores del municipio redondelano. Desde hace dos años, los terrenos próximos
al campo de fútbol de la parroquia albergan toda clase de residuos, desde
escombros de obra hasta electrodomésticos e incluso residuos urbanos.
El aspecto que presenta el monte Ðespecialmente en un camino que sirve de
paseo de fin de semana a muchos vecinosÐ indigna a los comuneros de Reboreda.
Detectan cada vez más vertidos en la zona desde que se reformó la PO-250, que
une Redondela con Pazos de Borbén. "Todo empezou cando fixeron a nova
estrada. Nós permitímoslle á empresa deixar os escombros da excavación no
monte. Cando remataron, limparon o monte, pero a xente tomou por costume levar o
lixo alí", explica Ricardo Darriba, directivo de la comunidad de montes de
Reboreda. El trazado del vial a Pazos ha convertido las antiguas curvas en un
acceso al monte poco transitado, por lo que los vecinos que depositan allí los
residuos no encuentran vigilancia.
En este sentido, los comuneros exigen control por parte del concello. "Denunciámoslle
o caso varias veces ó concelleiro de Medio Ambiente, Carlos Pazos, e
prometeunos que o arranxaría, pero seguimos igual", apunta Benito Oroza,
presidente de la asociación de vecinos de la parroquia. Los residentes también
han requerido la presencia de agentes del Seprona que visitaron la zona, pero
tampoco tomaron medidas.
Ante la proliferación de los vertidos, tanto de muebles como basura orgánica
y escombros, los colectivos de la parroquia estudian instalar una cámara de
vigilancia para conseguir que "multen" a los infractores.