Domingo, 15 de Agosto do 2.004
La reunión del subcomité de gestión de los
proyectos Interreg III-A ha resultado favorable para Ourense, ya que los
municipios de la provincia y del norte de Portugal se beneficiarán de la
llegada de 21,2 millones procedentes de fondos europeos, que financiarán 10
proyectos de desarrollo interregional. La inversión total será de 28,3
millones, ya que Xunta, Diputación, Inorde y Concellos aportarán otros 7,1
millones para las iniciativas, dirigidas a estimular el desarrollo social y económico
de zonas desfavorecidas.
Ourense y las regiones del norte de Portugal se beneficiarán de unas
inversiones conjuntas de 28.312.488 euros, tras conocerse los proyectos
aprobados por el programa europeo Interreg III-A. Y es que el 75% de ese importe
012más de 21 millones012 procede de los fondos europeos Feder, mientras que
Xunta Diputación, Inorde y Concellos aportarán los siete millones restantes.
Los proyectos presentados por la Diputación y el Inorde al Interreg han sido
bien acogidos, ya que se han aprobado cinco iniciativas en las que son jefe de
fila de la ejecución: los proyectos de recuperación de estaciones de tren,
cultivo de la castaña, recuperación de áreas degradadas asociadas a
manantiales y dos Comunidades Territoriales de Cooperación.
La castaña crea riqueza y calidad de vida
Los municipios de A Veiga, Viana, Vilariño de Conso, A Gudiña, A Mezquita, Riós
y Vilardevós son, junto a los concejos lusos de Valpaços, Chaves, Vila Pouca
de Aguiar, Boticas y Montalegre, son regiones que cuentan con un gran potencial
de recursos naturales, en concreto relacionados con la castaña. No obstante, la
dinámica socioeconómica actual hace que necesiten modificar los modelos de
explotación tradicionales y crear otros más rentables, con criterios
empresariales y de calidad.
Plan
Por ello, el plan de gestión integral y multisectorial del culivo del castaño
(de 2.530.000 euros) diseña una serie de acciones destinadas a fomentar su
cultivo, investigación para mejorar las actuales producciones de castaña,
crear una estructura de comercialización sólida y aumentar la presencia de la
castaña en mercados nacionales e internacionales, de modo que se convierta en
un recurso que posibilite la creación de riqueza y empleo, un desarrollo
sostenido en el tiempo y el mantenimiento de un medio rural vivo.