La UE aprueba un plan de desarrollo rural en cinco municipios con diez millones de euros

N. D. - PONTEVEDRa

Pontevedra, Ponte Caldelas, Poio, Vilaboa y Barro dispondrán en los próximos cinco años de unos 10 millones de euros (alrededor de 1.600 millones de pesetas) para acometer un amplio programa de desarrollo rural en esos cinco municipios.

La Unión Europea ha dado el visto bueno a la inclusión de esta comarca en el Plan Proder II, un programa que establece la creación de iniciativas y propuesta de dinamización económica de zonas poco pobladas y vinculadas al sector primario.

Durante varios meses, el concello de Pontevedra, junto con los otros cuatro municipios, coordinó con entidades sociales, vecinales y empresariales, la puesta en marcha de este ambicioso proyecto.

El resultado fue la creación de una amplia propuesta de actuaciones lúdico-económicas que incluía 102 proyectos, en su mayor parte privados. Pontevedra formuló 23, una más que los 22 de Poio. Vilaboa entregó 19, Pontecaldelas 15 y nueve correspondías a Barro. Además, se formularon 14 iniciativas conjuntas entre varios municipios.

Un centenar de proyectos

De los 10 millones de euros, al menos un tercio procederá de fondos europeos, mientras que el resto deberá ser aportado por la Xunta, los concellos implicados y, sobre todo, los promotores privados.

En plan de 102 proyectos alcanzaba un presupuesto final de casi 15 millones de euros, por lo que, con la subvención finalmente otorgada será necesario revisar el programa inicial. Precisamente para hoy viernes está previsto que los cinco alcaldes implicados expliquen los pormenores de la iniciativa.

En el caso de Pontevedra, un total de diez parroquias presentaron 19 propuestas de caracter privado. Las otras cuatro son de iniciativa municipal. Se trata de Marcón, Santa María de Xeve, Tomeza, Lérez, Campañó, Pontesampaio, Lourizán, Salcedo, Mourente y Bora.

Entre los proyectos planteados figuran una cooperativa de gestión de ocio y tiempo libre, un circuito de motos, la recuperación de playas fluviales y de caminos y rutas etnográficas -como la de los Milagros de Amil, de los Arrieiros, del Lérez o el Camiño Portugués- un parque temático de la naturaleza, actividades náuticas en el río Lérez, turismo rural, un cámping o un centro de interpretación de la agricultura ecológica, entre otros.

En los otros cuatro municipios se plantearon propuestas como convertir la Casa de Colón, en Poio, en un museo, crear la ruta de los monasterios, un Observatorio Galego do Mundo Rural y un cámping en Pontecaldelas, la mejora de las áreas naturales de Vilaboa (como la ensenada de San Simón o las salinas), o la mejora del área recreativa de A Barosa, en Barro.