g.m.p.
- o morrazo
Las masas de eucalipto gravemente defoliadas por el gorgojo
gonipterus scutellatus son "prácticamente
inexistentes", según asegura la Consellería de Medio
Ambiente, que toma como referencia para esta conclusión un
estudio técnico recientemente elaborado a partir de un amplio
muestreo por las zonas más afectadas de Galicia, entre ellas la
comarca de O Morrazo. El trabajo ofrece también otros datos
sobre la plaga. "Con respecto a los daños observados"
en el tercio superior de la copa "se puede decir que el 90
por ciento de las masas muestreadas tienen un porcentaje de
defoliación menor del 25 por ciento", reza el informe.
Estos resultados, obtenidos mediante tomas de datos
realizadas entre los meses de julio y octubre -fechas en las que
la actividad del goníptero es menor, como reconoce Medio
Ambiente- contrastan con las advertencias realizadas por las
comunidades de montes de la comarca. De hecho, los comuneros han
tenido que recurrir a talas masivas para intentar poner freno a
la proliferación del perjudicial insecto. Es el caso de amplias
parcelas de monte en Meira y Moaña, donde numerosas hectáreas
de eucaliptos han sido arrasadas al disminuir la velocidad de
crecimiento y hacer las explotaciones económicamente
irrentables, o incluso poniendo en peligro la supervivencia de
los árboles.
Precisamente la reducción de la productividad de las masas
forestales, que la Xunta reconoce "gravemente
amenazada", llevó a la administración autonómica a poner
en marcha un plan para el control biológico de la plaga, cuyos
primeros resultados se conocen ahora. Los técnicos optaron por
la parasitación de los huevos del gorgojo con anaphes nitens,
una especie de avispilla con la que se pretende frenar su
proliferación.
Las conclusiones provisionales del informe destacan que este
"antídoto" natural está presente en el 69 por ciento
de las parcelas muestreadas, "lo que significa una elevada
presencia de la avispa y un reducido número de ootecas
viables". El plan incluye la elaboración de un inventario
permanente de la plaga, "a fin de conocer con precisión
estadística su geografía y su dinámica, así como la evolución
de sus ciclos biológicos anuales", destaca el informe.
La metodología del trabajo de campo realizada por los
ingenieros de montes Ángel Romero y Domingo Cadaína para la
determinación de los daños y el área de expansión del goníptero
se aplicó sobre las zonas gallegas más afectadas por la plaga
del eucalipto, entre ellas O Morrazo. Sobre el terreno se
trazaron cuadrículas de cuatro kilómetros cuadrados, y en cada
una de ellas se tomaron datos de la biología del defoliador el
diez pies diferentes durante al menos una visita mensual a lo
largo de un año. "Los parámetros medidos en campo
permiten determinar en cada punto la presencia o ausencia del
coleóptero, evolución del ciclo biológico y el grado de
defoliación de los puntos. Además, se recogen ootecas de cada
cuadrícula, en las que se evalúa el grado de parasitación",
se asegura en el informe.