FARO DE VIGO. Edición Digital MARTES 13 FEBRERO 2007 
Edición digital n. 2901
El calor activa la procesionaria, que ya ataca a cientos de hectáreas de pinos
Foto
Ataque de la procesionaria del pino en la provincia de Ourense. /. iñaki osorio


Afecta a las zonas de Avión, O Ribeiro, O Carballiño, O Irixo, Cartelle, Celanova, Monterrei y Valdeorras.


X.M. del Caño / OURENSE
La procesionaria del pino ataca a centenares de hectáreas de arbolado en distintas comarcas de la provincia de Ourense, con lo que pone en peligro numerosos ejemplares, al persistir una situación de clima seco y caluroso que favorece su proliferación, sin que se haya realizado ningún tratamiento para atajar el problema por falta de presupuesto.
El jefe de la sección de fitopatología del Centro de Investigaciones Forestales de Lourizán, Francisco de Ana Magán, confirma que el ataque "es importantísimo", afectando a las zonas de Avión, O Ribeiro, O Carballiño, O Irixo, Cartelle, Celanova, Bande, Monterrei y Valdeorras, "donde se ven muy bien los blancos bolsones".
Varios años
La procesionaria "come las acículas del pino, las hojas, por lo que el árbol queda debilitado, sobre todo en una situación como la actual, en la que se acumulan ya varios años de sequía y altas temperaturas. Y lo más grave es que ante este problema el árbol queda en un estado de gran vulnerabilidad, ante el ataque de otros insectos que actúen directamente sobre la madera. A perro flaco, todo son pulgas".
En la actualidad, la procesionaria "está comiendo con mucha fuerza las hojas de los pinos, porque se encuentra en la cuarta fase, casi en la quinta. Ahora es cuando están más gordas y más grandes, por lo que tienen mayor necesidad de comer", antes de ocultarse en la tierra, para convertirse finalmente en mariposas, que vuelan en el mes de julio. Y ponen de nuevo los huevos en las acículas de los pinos, tras aparearse. En estos momentos se puede ver la procesionaria colgada en el pino, en bolsas blancas.
De Ana Magán explica que se trata de una plaga muy mediterránea, que ataca con mayor intensidad en años de poca lluvia y altas temperaturas. Por lo tanto, "cuanto más al sur de Galicia, más fuerte es el ataque".
La procesionaria aparece en el mes de agosto, se entierra en febrero o marzo -se empieza a enterrar ahora-, y vuelve aparecer en el mes de junio, en forma de mariposa.
Insecticidas
Para combatir la plaga, cada tres años se hacen tratamientos con insecticidas, que pueden ser de contacto o digestivos. Y se realiza un tercer tratamiento, que le afecta a la quitina, operando sobre la capa que les da consistencia y las protege. "Cuando le aplican ciertos insecticidas, no es capaz de formar la quitina, con lo que no puede continuar su ciclo vital y muere".
Es conveniente aplicar el insecticida en el mismo mes del nacimiento de las orugas, mediante tratamientos aéreos, globos o dirigibles. Los dirigibles, que se pueden controlar por radio, tienen la ventaja de que sólo actúan sobre las zonas afectadas, por lo que generan menor impacto ambiental. "Van soltando el producto, donde realmente hay ataque".
De Ana Magán explica que los productos que se utilizan actualmente para combatir la procesionaria "no afectan al resto de la fauna. Y se aplican en momentos en los que no están volando otros insectos, como a última hora de la tarde o al amanecer, para que no perjudique a las abejas y a otros animales".
Mediante este sistema, se ahorra producto y se genera un menor impacto ecológico. El coste se sitúa en torno a los 36 o a los 42 euros por hectárea.
Las campañas suele promoverlas la administración gallega, porque afectan a todo el monte. "Lamentablemente, en los últimos años no hubo dinero para el tratamiento de la procesionaria, con lo que se agravó el problema: muchos árboles se secan, mientras que otros dejan de producir madera".
Los mejores tratamientos se pueden hacer en los meses de agosto y septiembre, pero con excepciones. En algunas ocasiones hay que actuar en zonas determinadas, fuera de época, "porque cuando el insecto hace la procesión por el suelo, si se le molesta, suelta una especie de dardos muy pequeños, que generan importantes urticarias".
En alguna ocasión, cuando un perro intentó atacar a la procesionaria, los insectos consiguieron cortar la lengua del perro, mediante el lanzamiento de dardos, explica de Ana Magán.
De Ana Magán reivindica que la administración autonómica apruebe un presupuesto para poder tratar el problema durante el próximo verano, en los meses de agosto y septiembre.

De Ana Magán también resalta "el desastre que tenemos con el castaño", por la enfermedad del cancro, "que sigue avanzando por todas partes. Cada vez la cosa va a peor, porque afecta a una mayor cantidad de territorio".
El problema se genera al realizarse una poda defectuosa, por hacerla fuera de época o con herramientas contaminadas. "Si no se hace muy bien ese corte y se cura, al final se propaga a todos los castaños de la provincia".
No tocar
Presentan una gran incidencia las comarcas de Valdeorras, Viana do Bolo, Rios -uno de los mejores sitios de castaña de Galicia- y Monterrei.
Para controlar el problema, De Ana Magán recomienda a los productores que "cuanto menos toquen en los castaños viejos, mejor. Y en los jóvenes, si tienen que darle la poda de formación, deben de hacerlo con un cuidado exquisito".
El jefe de la sección de fitopatología de Lourizán advierte de que hay que realizar la poda "entre el día 15 de marzo y el 15 de abril. Esa es la época en la que responde mejor la planta al ataque". Y recomienda "que se defienda con protectores cada corte que se de, porque ahí es por donde entra la enfermedad". De Ana Magán indica que en la poda deben de tenerse los mismos cuidados que cuando se opera a una persona o a un animal, para evitar contagios.
Gran caída
La producción de castaña está experimentando "una gran caída, debido al problema del cancro". Y lo peor es que "los soutos desaparecen, porque las reposiciones que realizan, también las hacen mal y no se cuida la planta como es debido".
De Ana Magán aclara que es muy difícil controlar el ataque en castaños que sufran la enfermedad del cancro. "Cuanto más andan en el, más rápido se va". Por lo que pide que se corten los árboles afectados, para evitar que se continúe propagando el problema, mediante las podas, pero también por la acción de los insectos que vuelan de un castaño a otro y trasladan las esporas, además de la acción de la lluvia y del viento.
Muchas personas se resisten a cortar castaños con cancro. "La gente quiere ver si aún le da castañas, si le saca alguna cosecha más. Lo ideal, naturalmente, sería sanear, a base de cortar, eliminar y quemar todo ese material para hacer una nueva plantación". Mientras no toman la decisión, recomienda que no se toque el árbol. "Cuantas más suban a él, más heridas le hacen".