FARO DE VIGO. Edición Digital MARTES 05 JULIO 2005 
Edición digital n. 2317
INVESTIGADORES DEL CAMPUS DE LUGO BUSCAN UN MÉTODO NATURAL PARA CONTROLAR SU EXPANSIÓN
 
La sequía favorece la proliferación de un tipo de insecto que destruye el arbolado
 
Foto
 Ampliar Un monte quemado, tras un incendio, en Ourense. / iñaki osorio
 


Esta especie crece sobre todo en los terrenos arrasados por los incendios forestales.


Paula Pérez / SANTIAGO


La extremada sequía que atraviesa Galicia está haciendo proliferar una de las especies de insectos más destructivos que dañan las masas forestales. Su aparición está ligada a aquellos terrenos afectados por los incendios. Investigadores de la Universidad de Santiago estudian las causas del incremento de estos insectos y buscan mecanismos para controlar su expansión y evitar que se conviertan en una plaga.
Estos artrópodos, denominados escolítidos de los pinos, son una especie muy desconocida en España y que empieza a proliferar en la comunidad gallega favorecidos por una situación de sequía que eleva el riesgo de incendios y, por lo tanto, facilita su aparición.
Según los investigadores, las poblaciones de estos insectos suelen incrementarse en terrenos quemados debido a las alteraciones que sufre el sistema de defensa del arbolado y la calidad nutritiva de las plantas. Además en zonas arrasadas por el fuego se reducen los enemigos naturales de estas especies y, por lo tanto, crecen de forma desmesurada.
En la Escuela Politécnica Superior de Lugo, dependiente de la Universidad de Santiago, un equipo de investigadores, dirigidos por la profesora Josefa Lombardero Díaz, trabaja para desarrollar mecanismos de control de estos insectos.
El primer paso para frenar la proliferación de esta especie es conocer su biología, así como los factores que inciden en su población y que puedan conllevar a cambios en su distribución y abundancia.
El problema, según Lombardero Díaz, es que estos insectos son muy difíciles de controlar.
"Por sus hábitos, los escolítidos no son fáciles de estudiar ya que permanecen casi toda su vida bajo las cortezas, inaccesibles a productos insecticidas convencionales".
La utilización de sustancias químicas para erradicar a estos insectos no serviría para frenar una posible plaga, en el caso de que su población fuese en aumento durante este verano.
Por este motivo, los investigadores de la Universidad de Santiago buscan otras estrategias de control de estos artrópodos, que sean eficaces y a la vez respetuosas con el medio ambiente.
El equipo de expertos que dirige Lombardero Díaz cree que una fórmula eficaz para contener la proliferación de estos insectos sería mediante la localización de sus enemigos naturales. Si descubren qué especies animales son agresivas con los escolítidos de los pinos podrían utilizarlas para contener su crecimiento.
Parásitos
Las investigaciones de la Universidad de Santiago creen que esto se podría conseguir con la utilización de kairomas, que son sustancias que al ser emitidas por un insecto atraen a ciertos parásitos que lo atacarán.
Según la profesora Lombardero Díaz, las plantas de las que se alimentan los escolítidos podrían producir kairomas. La investigación trabaja, por este motivo, extrayendo productos volátiles de especies frondosas autóctonas para ensayarlos como repelentes de estos insectos.
De esta manera, si esta especie destructora come estas plantas concentrará en su cuerpo altas dosis de kairoma que acabarán por atraer a los parásitos.
Al prescindir de insecticidas, el equipo de investigadores de la Universidad de Santiago cree que los resultados de su trabajo permitirán gestionar de modo sostenible las poblaciones de escolítidos que afectan a las masas forestales de Galicia, sin efectos dañinos sobre el resto de la vegetación.
Estos estudios contribuirán además a que se confeccionen unas normas de buena gestión forestal para evitar o reducir los daños producidos por los ataques de estas especies.
Su repercusión sobre la masa forestal puede ser fatal, ya que destruyen aquellos árboles devastados por el fuego dificultando la recuperación de los bosques gallegos tras los incendios.