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El presidente de la comunidad de
montes de Zamar, en los terrenos de este colectivo. /
iñaki abella
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Los promotores involucran a los comuneros de
un radio de casi 30 kilómetros para un desarrollo más efectivo de la
iniciativa.
M. González / vilagarcía
Las comunidades de montes de ambos márgenes de
la ría de Arousa, especialmente de las comarcas de O Salnés y de
Barbanza, han sido involucradas por el proyecto de la planta de biomasa
que promueve un grupo empresarial. La iniciativa se presentará en breve
a la Xunta de Galicia con el fin de optar a subvenciones para su puesta
en marcha, por lo que se ha pedido a los comuneros que suscriban un
contrato de adhesión comprometiendo la biomasa de sus dominios.
El objetivo es abarcar un radio de entre 25 y 30 kilómetros para
garantizar la materia prima que posteriormente se transformará en
energía y que será vendida a una central eléctrica.
La propuesta ha sido valorada positivamente por la mayor parte de las
directivas de las comunidades de montes que ven en este convenio una
buena fórmula para mantener sus montes limpios y evitar los incendios
forestales.
La comunidad de montes de Zamar, en la parroquia vilagarciana de
Rubiáns, abordará este asunto en la asamblea que celebrará el día 16. Su
presidente, Xurxo Abuín, destaca que este convenio de adhesión a la
empresa de biomasa no tiene un efecto de mayores obligaciones para la
comunidad de montes, sino que se trata de la disponibilidad de este
colectivo para la recogida de la biomasa.
Este material se cede de forma gratuita por parte de los comuneros, pero
es la empresa gestora de la biomasa la encargada de retirarla de los
montes comunales, llevando a cabo una limpieza de los mismos.
Precisamente el mantenimiento del monte en condiciones es la
contraprestación que ofrecen los promotores de la planta de biomasa para
transformarla en energía.
No es el primer proyecto de estas características que se presenta a los
comuneros de la comarca. Hace algunos años, una empresa de ingeniería
ligada al grupo de Fenosa planteó una iniciativa similar que no llegó a
plasmarse por falta de impulso financiero. En el nuevo proyecto
participan las firmas Siemens y San Miguel, esta última pertenece a un
grupo gallego que se dedica a producir energía desde hace casi 50 años.
En Vilagarcía existe también una propuesta para la instalación de una
nave con destino al almacenamiento de la biomasa que se recoja en la
zona. En concreto la negociación se lleva a cabo con la comunidad de
montes de Cea. Los comuneros de esta parroquia mantienen las
negociaciones aunque han encargado estudios sobre los pros y contras de
la recogida de biomasa debido a que sus montes también tienen interés
cinegético y en ellos hay mucha piedra, por lo que no podría utilizarse
maquinaria para la recogida del material.
Otro de los asuntos que ha sorprendido a las directivas de las
comunidades de montes es el escrito que remite la Consellería de Medio
Rural, y que están recibiendo en estos días, en el que advierte a los
comuneros que la ley les obliga a consultar con este departamento
cualquier cesión de terrenos para el asentamiento de industrias o
polígonos industriales. "Ahora parece que los comuneros no somos
propietarios de los montes", expresa el tesorero de la comunidad de
montes de Cea, José Luis García Villar.
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