Domingo 09.10.2005

Los incendios y la sequía acaban con la riqueza micológica en Galicia

v. castro.pontevedra   
Las tesis sobre el enorme potencial micológico de Galicia pueden irse al traste debido a la repercusión de los incendios que año tras año calcinan la masa forestal gallega.
El fuego, unido a la sequía de este año, han propiciado que sólo en la provincia de Pontevedra se estime para esta temporada un descenso del noventa por ciento en la pro­ducción micológica, lo que más que una reducción significa casi “una desaparición”, según precisa Catalina Fernández de Ana Portela, vicepresidenta de la Asociación Micológica de Pontevedra Antonio Odriozola.
Como consecuencia inmediata de la sequía y del fuego, Catalina Fernández de Ana Portela augura que “si no llueve de aquí a diciembre o enero muchas familias se verán afectadas por las pérdidas económicas”.
Esta experta, propietaria de la empresa Hifas da Terra, opina que “los productores de setas tienen miedo a micorrizar los árboles por temor a los incendios”. El fuego tiene mayor repercusión sobre las setas que micetan en simbiosis con las raíces de diversas especies arbóreas, fundamentalmente castaños, robles y pinos.
Estas son, precisamente, las que tienen un mayor valor comercial, caso del Boletus edulis, níscalo o el Tricholoma ecuestre, por citar alguna.
La micorrización artificial es un proceso que consiste en “infectar” las raíces de los árboles con esporas de setas: pinos con níscalos y algún tricholoma; castaños y robles fundamentalmente con boletus.
Micorrizar una hectárea de arboledo (sería suficiente realizar esta sencilla operación en 30 árboles cada 100 metros cuadrados) tiene un coste de poco más de 100 euros y la producción de cada unidad arbórea tratada puede alcanzar los tres kilos por año, que si es de boletus (familia Edulis) registra precios en el mercado que oscilan entre los diez y dieciocho euros por kilo.