Un apicultor
quirogués, Manuel Macía González, es el único en Galicia que
envasa y comercializa polen de abeja ecológico. La produción de
este pionero producto se hace siguiendo las estrictas normas de
la agricultura biológica, dictadas y controladas por el Consello
Regulador de Agricultura Ecológica de Galicia (Craega).
La capacidad de producción del preciado polen de flor
de castaño de la empresa de Manuel Macía es de 4.000 kilos
anuales. En este primer año, de tanteo de mercados, la
producción la centró en función de la demanda del producto y
rondó los quinientos kilogramos, que se fueron para el mercado
gallego y también para Madrid y Barcelona.
Macía saca al mercado en la actulidad tarros de polen
seco, pero en sus planes está comercializar de cara a la próxima
campaña polen fresco (congelado), un producto más preciado y
caro, pero perecedero, que debe conservarse en frío, en
condiciones similares a las de algunos medicamentos. Para dar
salida a este producto negocia con una firma francesa que, en
principio, está dispuesta a adquirir todo el polen fresco que
pueda elaborar.
Tanto en la variedad seca como en la fresca, el polen
de castaño es un producto de creciente demanda por los
consumidores de productos ecológicos, debido sobre todo a sus
singulares cualidades nutritivas y medicinales.
Manuel Macía es uno de esos agricultores tradicionales
que se decidió a dar el salto a la producción ecológica por el
valor añadido que generan los productos comercializados al
amparo del Craega, al contar con la marca de calidad
agrobiológica.
El salto no ha estado carente de riesgo, según reconoce
el propio productor, pero los resultados de la primera campaña
han sido satisfactorios y de cara al futuro la operación con los
franceses, de concretarse, puede dar el empujón definitivo a la
producción de polen de Manuel Macía.