FARO DE VIGO. Edición Digital MIÉRCOLES 06 JULIO 2005 
Edición digital n. 2318 
 
La construcción en la costa gallega arrasó 6.000 hectáreas de zonas naturales, según Greenpeace
 
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 Ampliar María José Caballero y Juan López Uralde, en la presentación del informe.
 


La organización ecologista alerta de que se está exportando a Galicia el "fracasado" crecimiento del litoral mediterráneo.


Agencias / madrid


La asociación ecologista Greenpeace hizo público el informe "Destrucción de la costa 2005" en el que se destaca que en Galicia la urbanización "es el principal problema", ya que "la superficie urbanizada creció un 12% en los últimos años, lo que ha supuesto una pérdida de 6.000 hectáreas de bosque y espacios naturales".
Greenpeace, a través de este trabajo, denuncia la construcción de 768.000 nuevas viviendas en la costa española en 2005, así como 58 nuevos campos de golf, 77 nuevos puertos deportivos o ampliaciones de éstos, 44.900 viviendas ilegales, y la recalificación de más de 22 millones de metros cuadrados para urbanizar.
"Destrucción de la costa 2005" explica que se está exportando a Galicia el "fracasado" e "insostenible" modelo de crecimiento del litoral mediterráneo con el agotamiento de recursos naturales que conlleva.
El informe presentado destaca la situación de deterioro en la Costa da Morte y en la Ría de Vigo, porque en el primer caso, "las administraciones no invierten en depuradoras o en eliminar la contaminación", y en el segundo, "la zona presenta graves deficiencias en el tratamiento de las aguas residuales y graves vertidos industriales".
La organización también denunció la excesiva creación de puertos deportivos, "en tan sólo un año se ha pasado de 1.000 a 4.000 amarres" y añadió que según el Plan Estratégico 2004-2007 de Portos de Galicia, "se pretende llegar a 14.000 en dos años". Afirmo que "de seguir en esta línea, se terminará con la destrucción de uno de los litorales más bellos y salvajes de la península".
Greenpeace puso de manifiesto la degradación que ha experimentado la costa debido a las actividades humanas, especialmente la "masificación urbanística, la contaminación y las nuevas infraestructuras portuarias".
El director de Greenpeace, Juan López de Uralde, criticó dos tendencias observadas a lo largo del año transcurrido, "la destrucción de los últimos espacios vírgenes en la costa y la urbanización de la segunda línea de playa , después de que la primera línea ya está enterrada en cemento".
Lamentó también que "los datos del último año reflejan la falta de una gestión responsable de las costas y el empeoramiento de la situación" del litoral y señaló que la "política de costas es continuista entre este Gobierno y el anterior".