FARO DE VIGO Digital

Viernes, 13 de agosto de 2004

RECUERDAN QUE EN LOS PARAJES DE SAN XOÁN, RIBAS DE SIL Y TRIVES ARDIERON YA MÁS DE 1.000 HECTÁREAS

Piden declarar monumento natural los "soutos" de San Xoán de Río

Sofía López / OURENSE

Los ecologistas del concello ourensano de San Xoán de Río han solicitado formalmente a la Consellería de Sanidade la Xunta de Galicia, que declare monumento natural, o espacio natural protegido, los "soutos" del citado lugar, recordando de este modo la existencia de especies arbóreas con más de cien años y que poseen "un valor medioambiental, turístico y ecológico incalculable".

La solicitud hecha por la Fundación Xermán Estévez para la Protección de la Naturaleza y el Medio Ambiente, fue entregada a finales del pasado mes de junio, con el fin de que se establezcan, según explica uno de sus miembros "medidas de protección conservacionista para defender los valores naturales". Además, recuerdan que "se trata de la primera zona de Galicia que cuenta con un terreno dotado de una singular belleza, tanto paisajística como natural".

Desde el colectivo ecologista recuerdan a la Xunta de Galicia que en los parajes de Ribas de Sil, Pobra de Trives y San Xoán de Río "se quemaron más de 1.000 hectáreas en las últimas semanas" con motivo de la oleada de incendios que azotó la provincia.

Cuenca del Sil

Xermán Estévez señala que la "belleza" de la Cuenca del Sil albergaba especies tales como "carballos, cerquiños, sobreiras, piñerios y un enorme sotobosque formado por castaños con bidos, freixos y arcibros".

A su juicio, la situación es "caótica y de total abandono" e insiste en que "no se pueden despilfarrar los recursos públicos en campañas de imagen y en contratar a 5.000 personas durante las campañas de verano para que hagan funciones de vigilantes y nadie se acuerde de las medidas preventivas".

En la solicitud entregada en la Consellería de Sanidade, el grupo ecologista señala que la ley 4/89 del 27 de marzo, recoge la posibilidad de que los poderes públicos puedan establecer elementos jurídicos para conservar aquellos espacios naturales de especial singularidad, tanto por su belleza como por otros valores, explicando así que el "souto" de San Xoán de Río, discurre próximo al río Bibei y cuenta con una superficie superior a los 200 hectáreas.

El documento especifica también que el decreto 82/1989, regula la figura de Espacio Natural en régimen de Protección General, "que puede ser aplicada en toda su extensión al "souto" de San Xoán de Río".

Abandono de pueblos

Además, la Fundación Xermán Estévez ha querido denunciar el "abandono" de numerosos pueblos de la zona alta de Trives, que según critican, "carecen de puntos de agua para la carga de helicópteros o vías de defensa contra incendios".

En este sentido, añaden que ante "este riesgo", los responsables de la Consellería de Medio Ambiente, "deben irse ya" a la vez que explican que "no están ejecutando funciones de tratamiento selvícola, de desbroce, de arreglo de pistas comunitarias, ni asesoramiento con concellos y vecinos".

"NO HAY CONTROL EN LA CONTRATACIÓN NI EQUIPARACIÓN EN LOS SALARIOS", DICE SANTOS

Falta de colaboración entre las administraciones

Por su parte, Xosé Santos, responsable de temas forestales en Comisiones Obreras y miembro del Comité de Defensa do Monte Galego, quiere denunciar una vez más, en nombre del colectivo, "la falta de coordinación y la nula colaboración entre las diferentes administraciones".

Recuerda que hace años que el grupo reclama que los equipos de extinción de incendios "deben estar bajo un mando único y depender en su totalidad de la Consellería de Medio Ambiente". En este sentido, matiza que la la trasferencia de los equipos d extinción de los concellos produce "descoordinación, desprofesionalización, falta de homogeneidad de los equipos, menor eficacia y ampliación de la estructura político-caciquil".

Destaca que esta situación se produce "al no haber control en la contratación nin estar los salarios equiparados". El responsable forestal pone como ejemplo el caso de Quintela de Leirado, Vilamarín, Pereiro de Aguiar, donde según asegura, "hay motobombas con capacidad para 5.500 litros de agua que no se están utilizando", una situación que extiende también al vehículo ligero que posee el concello de Celanova. Explica que ésto responde a que "en algunos casos los concellos no encuentran conductores que estén dispuestos a trabajar jornadas de doce o catorce horas por salarios de apenas 700 euros, y en otros, porque no existe la voluntad política de utilizar estos medios".

Además, el Comité en Defensa do Monte Galego denuncia que la Consellería de Medio Ambiente, cada vez que tiene que hacer un cortafuegos o utilizar cualquier maquinaria pesada en un incendio "tiene que alquilarla, mientras que la mayoría de las veces, el material de la Diputación Provincial está guardado".

A juicio de Xosé Santos "esto demuestra la descoordinación y la nula intención de las administraciones por luchar de un modo serio contra esta lacra".

 

"Un atentado a la razón", dice el Sindicato Labrego Galego

Por su parte, el Sindicato Labrego Galego asegura que no puede dejar de calificar de "atentado a la razón", la propuesta "veraniega" de la Ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, con respecto a prohibir los usos agrarios y ganaderos de las tierras quemadas durante 30 años.

El sindicato entiende que los datos que maneja el Ministerio, "son totalmente fantasiosos", poniendo como ejemplos las anteriores declaraciones de la ministra "situando una correlación entre fuegos y demanda de plantaciones de viñedo u otros usos similares".

Consideran que es la "aniquilación" de la agricultura y la ganadería, lo que resulta especialmente relevante "y no otras teorías elocubrantes de noticia rápida".

El SLG recuerda que Ourense, a pesar de tener el 25% de la superficie gallega, cuenta con tan sólo el 6,20% de unidades ganaderas y donde menor es la proporción de tierras agrarias hay (el 15% frente al 23% de Galicia).

Consideran que la "desertización" humana de Ourense, "producto de las políticas agrarias actuales", favoreció la proliferación de biomasa combustible, que en años de sequía "constituye lo que técnicamente se denomina masa combustible explosiva, y por consiguiente, la actual situación de la provincia.

400 hectáreas quemadas

en un incendio en Cenlle

El Sindicato Labrego Galego pone como ejemplo el reciente incendio de Cenlle, donde según estimaciones del sindicato, ardieron 400 hectáreas, de las que una pequeña parte fueron viñedos. "El fuego paró de arrasar la superficie en cuanto alcanzó la zona de viñedos y mucha tierra quemada correspondía a parcelas particulares abandonadas, y que anteriormente fueran viñedos".

Consideran que este incendio fue consecuencia de focos mal apagados y no controlados, correspondientes a anteriores días, resultado a su entender, "de la ineficaz intervención de las brigadas de extinción".