La
tierra sin cultivar le saldrá cara a sus propietarios. La Consellería de
Medio Rural proyecta gravar fiscalmente las parcelas agrarias o forestales
que permanezcan sin trabajar. Los impuestos sobre la superficie inculta se
ocnciben como medida complementaria a la creación de un banco de tierras, un
organismo a través del que los ciudadanos podrán ofrecer o demandar tierras
para su cultivo. “Non se trata de expropiar nin nada parecido”, advierte el
delegado de Medio Rural de Pontevedra, Gonzalo Constenla. “Os propietarios
que non traballan as súas parcelas poderán cedelas a través do banco de
terras e recuperalas no intre no que decidan que as queren traballar”,
indica Constenla. “A cambio da cesión, percibirán unha porcentaxe das rendas
obtidas polos usuarios desa superficie”.
El banco de tierras se centrará en las parcelas agrarias o forestales de
titularidad individual. Para los montes comunales, Medio Rural estudia
mecanismos de “tutela” sobre aquellas superficies que permanezcan
abandonadas. |