“ENCE,
COMPROMISO CON EL MEDIO AMBIENTE”
Después de que recientemente, algunas voces han puesto el dedo en la
yaga, en lo que se refiere a la incidencia que este complejo tiene en nuestra
política forestal, no puedo evitar hacer algunas reflexiones sobre este tema:
Ilustraré mi opinión a través de un caso que me aconteció un buen día
que como tantos otros caminaba por delante de la Casa Consistorial de nuestra
ciudad. Hacía un día radiante, y a la altura de la fuente, había una gran
cantidad de gente que se disponía a subir en varios autocares. A medida que me
acercaba a ellos, pude comprobar que se trataba de una aglomeración de personas
de la tercera edad que participaban en una excursión del inserso, al percibir
su acento andaluz, me di cuenta de que se disponían a partir hacia sus lugares
de origen. Mi sorpresa fue cuando pude comprobar que todos y cada uno de ellos
portaban en sus manos unos ramilletes, al tiempo que subían por las escaleras
de los autocares. Esa circunstancia despertó mi curiosidad, y a medida que me
acercaba al lugar, pude comprobar que lo que portaban en sus manos no era otra
cosa que una gran cantidad de ramas de eucalipto, del cual hablaban mil
maravillas, argumentando que se los llevaban como un recuerdo de Galicia. A
partir de ese momento, sentí una gran tristeza al pensar que aquellos pobres
ancianos se iban convencidos de que se trataba del árbol típico de Galicia.
No puedo dejar de pensar en aquella circunstancia que me hizo
avergonzarme de ser gallego por culpa de una mala gestión, promovida por la
actual política forestal, que no hace mas que beneficiar a ENCE, con el beneplácito
de la Xunta y el apoyo económico de CAIXA GALICIA.
Seamos serios. ¿Cuál es el beneficio que reporta la factoría en
nuestra comarca?. ¿Algunos cientos de puestos de trabajo quizás?. Pensemos en
los que destruye: Los que generaría la ría en plena producción marisquera,
los extractivos, los derivados de la industria hostelera, los que generaría el
sector turístico.
Ya me he cansado de tanto compromiso con la ciudad, tanto compromiso con
la Universidad, tanto compromiso con el deporte, tanto compromiso con la
Sociedad y tanto compromiso con el Medio Ambiente.
El desmedido afán que ENCE pone en hacerse un lavado de cara ante la
sociedad, patrocinando todo lo patrocinable en nuestra ciudad, ha llegado hasta
tal extremo que ha creado lo que ella misma ha dado en llamar “CATEDRA ENCE”.
A través de la cual pretende lavar la imagen deplorable que para algunos
ciudadanos tenemos del eucalipto. Mediante este proyecto prestará apoyo a los
estudiantes de la Escuela Universitaria de Ingenieros Técnicos Forestales para
que se elabore un estudio que informará de lo buena que es esta especie
forestal para combatir la capa de ozono. Según se afirma, se pretende
argumentar que mientras las especies caducifolias, en su mayoría frondosas autóctonas,
están la mitad del año sin hojas, no generarían tanto oxígeno como el
eucalipto, que por el contrario es una especie de hoja perenne y por tanto emite
oxígeno durante más tiempo, contribuyendo así a contrarestar el agujero de la
capa de ozono. Mediante esta técnica no sólo tratará de convencer a la
ciudadanía si no que también se guardará las espaldas argumentando que no es
una mera afirmación interesada sino que proviene de un exhaustivo estudio de la
Universidad. Y esto que tan rotundamente estoy afirmando se puede comprobar
mediante las hemerotecas pues, unas recientes declaraciones de uno de los
directivos de ENCE en Radio Pontevedra, así lo deja entrever.
Unicamente por la justificación de unos cuantos puestos de trabajo, se
han hipotecado otros previlegios que como ciudadanos debemos defender:
-
Hemos hipotecado la
supervivencia de nuestros bosques autóctonos, convertidos ahora en gigantescos
eucaliptales.
-
Hemos hipotecado el
futuro de unas 200 especies faunísticas que directa o indirectamente tienen
como principal sustento, las bellotas y las castañas de nuestros bosques.
-
Hemos hipotecado la
calidad de nuestros suelos, antes fértiles y ahora convertidos en arena y
piedras, faltos de nutrientes por la acción devastadora de las plantaciones de
eucaliptos.
-
Hemos hipotecado las
reservas de nuestros acuíferos subterráneos, amenazados por sus raíces que
viajan sin cesar por el subsuelo hasta alcanzarlos y secarlos.
-
Hemos hipotecado la
persistencia de nuestro paisaje, una de las más grandes señas de identidad de
nuestra comunidad. ¿Quién me va a restituir el privilegio que por derecho me
corresponde, de disfrutar del paisaje de mi tierra?.
Me pregunto porqué los responsables políticos no
han sabido acotar este problema a tiempo. Al igual que existe una calificación
urbanística de los terrenos en los que no se permite construir, ¿por qué no
se limitan las áreas destinadas a las plantaciones forestales, fundamentalmente
de eucaliptos?. Está claro que cuando hay dinero fácil a la vista, se ciega
cualquier posibilidad de analizar las graves repercusiones que se pueden
ocasionar al entorno, o simplemente se mira para otro lado.
Me siento indignado como ciudadano gallego sin ningún derecho más que
al pataleo, viendo como cada año al llegar el otoño, tengo más coartada la
capacidad de disfrutar de las más típicas tradiciones de esta estación del año.
Otoño de castañas, que cada día abundan menos en nuestros bosques. Otoño de
setas, que cada vez tengo que ir más lejos para recolectarlas. Otoño de caza,
que por culpa de la modificación de los hábitats, han hecho que la mayoría de
las especies cinegéticas estén en franca decadencia. Otoño de añoranza de
contrastes, cuando nuestros soutos y nuestras umbrías carballeiras se vestían
de gala con sus característicos colores dorados, rojizos y ocres, purificando
el aire y adornando nuestras corredoiras, hoy minadas de eucaliptos.
Alejandro Lorenzo Carragal
D.N.I.: 35 308 232