DS. Congreso de los
Diputados, Pleno y Dip. Perm., núm. 247, de 30/04/2003
CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL
CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
PLENO Y DIPUTACIÓN
PERMANENTE
Año 2003 VII Legislatura
Núm. 247
PRESIDENCIA DE LA EXCMA. SRA.
D.ª LUISA FERNANDA RUDI ÚBEDA
Sesión plenaria núm. 238
celebrada el miércoles, 30
de abril de 2003
ORDEN DEL DÍA:
- Proyecto de Ley de
Montes. "BOCG. Congreso de los Diputados", serie A,
número 138-1, de 28 de
marzo de 2003. (Número de expediente 121/000138.)
... (Página 12684)
- PROYECTO DE LEY DE
MONTES. (Número de expediente 121/000138.)
En nombre del Grupo Vasco
(EAJ-PNV), el señor Txueka tiene la palabra.
El señor TXUEKA ISASTI:
Muchas gracias, señora presidenta.
Señorías, voy a ser breve,
pero me van a permitir, básicamente para la
nueva ministra, a la que
felicito también, una pequeña introducción
histórica para recalcar las
peculiaridades, usos y costumbres que en
materia forestal hemos
tenido a lo largo de los siglos. Las normativas y
regulaciones sobre los
montes han sido una realidad histórica, fruto de la
enorme sensibilidad y de la
necesidad que su conservación y explotación
han supuesto en la realidad
secular forestal de Euskadi.
Cerca del 60 por ciento del
territorio de Euskadi son bosques y más de un
15 por ciento son pastos de
montaña, por lo cual podemos hablar de que se
está regulando básicamente
el 75 por ciento de todo nuestro territorio.
Curiosamente y como he
dicho anteriormente, tenemos ordenanzas y
regulaciones propias desde
los siglos XIII y XIV en que ya se regulaban
las plantaciones, los
aprovechamientos, las obligaciones de los municipios
de replantación, como dato
curioso llegándose a destinar como mínimo un 10
por ciento de todos los
recursos financieros existentes en las
administraciones locales
para plantar, guiar y beneficiar los bosques,
como dicen dichas
ordenanzas. Hacia 1738 ya existen reglamentos complejos,
exhaustivos y, sobre todo,
enormemente modernos del valor plurifuncional
de nuestros montes,
reglamentos que además a lo largo de los siglos no
solamente han ido regulando
los usos sino las calificaciones, los
desarrollos y las
clasificaciones legales, por decirlo de alguna manera,
tanto de montes comunales
como de los demaniales, privativos y de uso
consuetudinario. En 1902 se
crean los servicios forestales actuales de las
diputaciones forales, que,
vuelvo a repetir, han sido históricamente las
instituciones
representativas del quehacer histórico en esta materia.
Estas regulaciones, esta
historia y esta voluntad estuvieron vigentes
hasta 1937, cuando, por
decreto-ley de guerra, se los dejó sin efecto y se
rompió el régimen
concertado con Vizcaya y Guipúzcoa. Con el estatuto de
autonomía se vuelve a
recuperar la capacidad legislativa, la gestión y
responsabilidad de los
mismos.
Como resumen de esta
pequeña introducción histórica, diré que las
diputaciones forales en
nuestro caso han ejercido históricamente el
autogobierno en materia
forestal y además lo han ejercido a lo largo de
los siglos modélicamente
porque siempre fueron conscientes, y ahí están
las pruebas que he citado
resumidamente, de que los montes suponían un
patrimonio económico, un
patrimonio natural y cumplían una función
equilibradora de nuestro
espacio físico y de la actividad humana. Por lo
tanto no era raro ni
diferente, salvo esta ruptura que he planteado, que
en 1983 las diputaciones
forales volvieran a asumir dichas funciones
dentro de nuestro
ordenamiento jurídico, con lo cual se inicia la
competencia y se observa
que el instrumento básico, la ley que ha citado
usted misma de 1957, no
servía ya como un instrumento moderno para el
ejercicio de esa
competencia y de esa responsabilidad, por lo que desde
los territorios históricos
se legisló, y lo digo en primera persona porque
me cupo como responsable de
esta materia en Guipúzcoa elaborar la Norma
Foral de Montes de
Guipúzcoa de 1994, enfocándolo además bajo los prismas
de las nuevas necesidades y
de las concepciones de la moderna sociedad,
prismas y exigencias que
van por la integración y el valor de una política
forestal y de montes
multifuncional e integrada en el desarrollo rural, en
la conservación del medio
natural y en su gestión con criterios de
sostenibilidad y en línea
con los acuerdos internacionales.
Era una cuestión compartida
que se necesitaba una ley básica actualizada
en el Estado. Era necesario
que existiera una ley básica que marcara estos
criterios, pero también era
necesario que fuera realmente básica, es
decir, que además de
reconocer la realidad, las vocaciones y funciones
diferentes de los montes a
lo largo de todo el Estado, fuera un
instrumento eficaz y
respetuoso con las competencias y los quehaceres
diversos. Tengo que reconocer
que teniendo en cuenta la experiencia de
muchas legislaciones
básicas realizadas con misiones totalmente
recentralizadoras, teníamos
una enorme prevención sobre que dicha labor se
emprendiera y se culminara con
resultados conflictivos y, en tal caso,
casi puedo afirmar que
preferíamos que no se abordara si ello volvía a
suponer actitudes que es
mejor
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olvidar. El ministerio se
comprometió a que ello no volvería a ocurrir, a
que iba a ser una ley
consensuada en lo posible y que atendería a este
carácter básico. Pues bien,
fue en ese marco en el que nosotros iniciamos
el debate realizando las
aportaciones sobre el anteproyecto de esta ley en
los tres entornos que la
propia ministra ha mencionado: consejo nacional
de Bosques, la comisión
nacional y las reuniones bilaterales con la
dirección de Conservación
de la Naturaleza. Desde Euskadi se ofreció una
negociación honrada y
seria, en la que hablaríamos con una única voz y con
una valoración totalmente
coordinada entre los intereses del sector
privado, el sector forestal
vasco, y las diputaciones forales. Este
posicionamiento se concretó
en forma de 52 alegaciones, que prácticamente
fueron recogidas en su
totalidad en este proyecto de ley. Por consiguiente
y de forma coherente, en el
consejo nacional de Bosques y en la comisión
nacional, el sector
forestal vasco y las administraciones forales apoyaron
este proyecto de la ley, lo
que supone un reconocimiento a que se ha
realizado una labor de
entronque correcta, de acuerdo con lo que habíamos
solicitado. Por lo tanto,
señora ministra, como Grupo Vasco expresamos
nuestra conformidad básica
a este proyecto de ley y, coherentemente, no
hemos presentado ninguna
enmienda a la totalidad y sí once enmiendas
parciales, algunas de ellas
técnicas y otras, por llamarlas de alguna
manera, de afinamiento
competencial, que esperamos sean consideradas en su
debate en Comisión con el
mismo espíritu con que se ha desarrollado el
anteproyecto de ley
respecto a nosotros.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA:
Muchas gracias, señor Txueka.