OPINIÓN

   
 

Miércoles 4 de febrero de 2004

 

Repoblación de castaños, fracaso a la vista. Por José Martínez Couselo

E\specialistas en la materia sostienen que los esfuerzos de muchos pequeños agricultores en la creación de nuevos soutos van a traducirse en fracasos ya a corto plazo. Por dos razones: una, los nuevos soutos carecen en todos los casos de la estructura (extensión, preparación del suelo, facilidades de mecanización de las labores de cultivo y recolección, variedad única de fruto, etc.) que ya requiere hoy un cultivo orientado al mercado. Otra, se utiliza material de reproducción nativo, no resistente ni a la tiña ni al cancro (cáncer), que se injerta una vez arraigado el plantón. Advierten que en el mercado no hay planta de vivero injertada, con púas de veriadad identificada para fruto de calidad reconocida (castaña europea, no híbrida ni japonesa), con patrones (clones híbridos) portainjertos resistentes a la tinta y con alta o total resistencia al cancro y, a la vez, adaptados a las distintas condiciones estacionales de Galicia, tan diferentes entre sí.

      Según los especialistas, las heridas en la corteza que alcanzan el cambium son la puerta de entrada del hongo Endotothia parasitica (cancro) en los pies de castaño. El tronco está rodeado por la corteza, en cuya parte interior está el liber, que tiene debajo al cambium, tejido elástico que cada año forma un anillo que se utiliza para saber la edad del árbol. Asi, los pies jóvenes, por la finura de su corteza, los injertos y las heridas de poda hacen que los soutos de nueva implantación sean de fácil ataque para este hongo.

      La Administración ya hace tiempo que obtiene materiales de reproducción adaptados a cada estación y resistentes al cancro. ¿Por qué estas prácticas no alcanzan a los viveristas?

      jmcouselo@elcorreogallego.es