X.M.
DEL CAÑO - OURENSE
Los viveristas de la provincia de Ourense recomiendan
utilizar "la raíz desnuda" para evitar la muerte de
las plantaciones de pinos, frente a la modalidad mayoritaria del
"cepellón", por la que los árboles llevan su propia
tierra, de la que se niegan a salir, cuando se dan una serie de
circunstancias adversas, sumadas a la mala preparación de la
finca.
Pese a que el problema afecta a esta provincia, los
viveristas ourensanos resaltan que se detectó en Pontevedra y
que tiene mucha mayor incidencia en A Coruña, la Comunidad Autónoma
de Castilla-León, Portugal, Canadá y Francia. La enfermedad
tiene una dimensión tan importante, que está siendo
investigada por laboratorios franceses, que se mantienen a la
vanguardia en este tipo de trabajos. Pero los viveristas de
Ourense están desarrollando su propio sistema de investigación
en Maceda, además del que realiza el Centro de Investigaciones
Forestales Lourizán, con el que mantienen importantes
diferencias e incluso cierto enfrentamiento.
Los productores de pinos instalaron en Maceda "parcelas
de contraste, en diferentes tipos de envase, la raíz desnuda,
se arranca la planta cada año, para ver cómo se desarrollan
las raíces, se cambia el tipo de envase".
Los viveristas advierten de que a mayores, al margen del
producto certificado, "también hay bastante pirateo de árboles
y plantaciones, desde A Coruña a Portugal".
El presidente de los viveristas, Alfonso Brañas, es uno de
los que se decanta, claramente, "por la teoría de la raíz
desnuda". Y señala: "En Galicia sería perfectamente
viable, en el 80 por ciento de los casos, la raíz desnuda. Pero
la planificación de la administración es mala, por lo que hay
que tener a lo largo del tiempo posibilidades de plantar. Y en días
como hoy, que estamos a dieciocho grados, sería conflictivo en
muchos sitios meter planta a raíz desnuda. Eso requeriría un
importante riego, cuestión que no se puede hacer en una obra
industrial forestal. Entonces se mete planta en cepellón. Si
eso se hiciera de invierno, se podía meter la raíz
desnuda".
Los viveristas explican que, además de esas circunstancias,
el problema "surge en el tiempo de cultivo. Si un pino
cultivado en cepellón lo tienes cuatro meses de cultivo, no da
tiempo a que el cepellón se compacte y haga la direccionalidad
de raíz, sino que sería un cepellón normal, como la raíz
desnuda". Y agrega: "Si utilizas un volumen adecuado,
para no darle tiempo a revirarse -las raíces-, también no habría
ningún problema. Y da igual hacer una planta en un cepellón de
siete litros, si luego la preparación del terreno la haces
compactante en las paredes, porque la raíz tampoco va a poder
salir". Y agrega. "El fracaso de las plantaciones de
pinos es una cuestión de múltiples factores técnicos".
Alfonso Brañas recomienda al usuario para que no le fracase
la plantación de pinos que compre la planta en viveros
legalizados que garantizan la calidad, hacer una buena preparación
del suelo forestal y plantar en tiempo adecuado, dependiendo de
la climatología. Se puede plantar desde octubre hasta mayo, si
hay características idóneas: que la savia no esté movida, y
atendiendo al nivel de humedad y calor.
Los viveros ourensanos dicen que están vendiendo pinos que
cuentan "con todos los certificados de calidad", tras
pasar los controles que establecen los técnicos de la Xunta y
las retiradas de muestras correspondientes. Y advierten de que
el resultado depende, en gran parte, de la preparación que se
haga del terreno, además de otros factores.
"Aquí no se salva nadie, no hay pureza en nada"
Francia, Canadá y España están trabajando en un
proyecto de I +D (Investigación más Desarrollo), para mejorar
la raíz del pino pinaster, con la finalidad de atajar el
problema que afecta a plantaciones de esta provincia, del
conjunto de Galicia y otro paises.
El presidente de los viveristas, Alfonso Brañas, reconoce
que "hay viveros produciendo plantas de mala calidad, como
hay bodegas que sacan al mercado vino malo". Y agrega:
"Aquí no se salva nadie, no hay pureza en nada".
Alfonso Brañas resalta que la totalidad de los viveros de
Galicia que funcionan de una forma legal, "tienen la
producción certificada, por parte de la Xunta. Y en Ourense que
yo conozca, no hay ninguno ilegal".
En la provincia de Ourense hay en la actualidad cuatro
viveros, y todos ellos producen pinos con certificado de
calidad, pese a lo que se han registrado notables fracasos en
las plantaciones.
Los viveristas ourensanos muestran importantes discrepancias
con el Centro de Investigaciones Forestales de Lourizán, por lo
que impulsaron su propio programa de investigación en Maceda.
Reconocen que tuvo un alto prestigio, durante muchos años, pero
que desde hace algún tiempo "se convirtió en un nido de
seudocientíficos, en el que prima la línea de llevar tesis a
congresos e investigación, sin involucrar para nada al sistema
productivo". Y añaden: "Le estamos pagando a unos señores
para que hagan investigación, que no transfieren a los viveros,
donde se realiza la producción".