Pontevedra
Noticias
Santa María de Xeve rompe un convenio forestal con la Xunta
 La asamblea celebrada ayer por la comunidad de montes de Santa María de Xeve autorizó a su junta rectora a romper un convenio que desde hace 16 mantenía con la Xunta para la gestión de una parcela de monte en el lugar de Gatomorto. De esta forma la entidad que preside Juan González Crespo quiere mostrar su malestar con la Consellería de Medio Ambiente, por la dejadez y tardanza en los cuidados que precisa una superficie forestal de 8 hectáreas y por la forma en la que fue marcada y subastada recientemente una tala. El convenio había suscrito por 20 años, de los cuales han transcurrido 16, por lo que la ruptura de este acuerdo se produce 4 años antes de su caducidad.
La junta rectora remitirá un escrito a la Consellería de Medio Ambiente en el que le manifestará la decisión de la asamblea, tras la cual la mencionada parcela pasará a ser gestionada exclusivamente por la propia comunidad de montes, que acometerá de forma inmediata su poda y desbroce.
Por otro lado los comuneros asistentes a la asamblea acordaron facultar a la junta rectora para solicitar subvenciones para la realización de proyectos consistentes en limpiezas, podas y plantaciones, así como para el acondicionamiento de pistas forestales.
Los problemas ocasionados por la existencia de ganado mostrenco fue otro de los puntos abordados en la asamblea. Manadas de vacas y caballos vienen ocasionando desde hace muchos años daños en las propiedades particulares y en el monte comunal de Santa María de Xeve. Identificar a sus propietarios es uno de los objetivos que pretende conseguir la comunidad de montes, como así se lo ha demandado por escrito la junta rectora a la Consellería de Medio Ambiente.
“Teremos que contratar a un avogado para efectuar as denuncias a través do Xuzgado e conseguir expulsar ó gando mostrenco dos nosos montes”, indica el presidente de los comuneros.
Los mayores destrozos provocados por las manadas de ganado salvaje fueron registrados en el lugar de Campo Outeiro (Os Fontáns), donde hace cinco años fueron arrasadas las plantaciones de árboles efectuadas por la comunidad.
En la misma asamblea en la que la junta rectora realizó un balance de sus gestiones, fueron aprobadas las cuentas de la entidad.