X.M.C.
- OURENSE
Varios viveros de la provincia de Ourense y de otros puntos
de Galicia venden pinos con raíz defectuosa que hacen fracasar
estrepitosamente hasta el ochenta por ciento de las
plantaciones, cuatro o cinco años después de su implantación.
El caso ya llegó a los tribunales de justicia, por el fuerte
perjuicio económico que genera, tanto para particulares como
para organismos oficiales. El problema consiste en que la raíz
en lugar de crecer hacia el exterior, lo hace alrededor de la
planta, hasta estrangularla y provocar un fuerte debilitamiento
de la misma, momento en el que sufre un ataque de un hongo que
propicia la muerte del árbol.
El jefe de la sección de fitopatología del Centro de
Investigaciones Forestales Lourizán, Francisco de Ana Magán,
explica que son varios los viveros de la provincia de Ourense
que están vendiendo pinos defectuosos, algunos incluso sin
saberlo, porque la enfermedad tarda en descubrirse cuatro o
cinco años y no cuentan con la investigación suficiente. Y
asegura que en estos momentos "están muriendo varias
decenas de extensas plantaciones en la provincia, con muchos
miles de árboles".
Como medida para atajar el problema, De Ana Magán anuncia
que el Centro de Investigaciones Forestales Lourizán está
dispuesto a analizar los sistemas productivos de árboles que
siguen los viveros que requieran sus servicios, con solamente
tres visitas a las instalaciones, durante poco más de un mes, y
con un costo económico bajo. De esta forma podrán verificar el
funcionamiento del sistema, además de cerciorarse de que el día
de mañana no se verán sometidos a procedimientos judiciales
por la muerte de las plantaciones y posibles indemnizaciones
económicas bastante importantes.
La provincia de Ourense está registrando "un fracaso
tremendo" en las nuevas plantaciones de pino bravo, el pino
pinaster, "debido principalmente a la mala preparación del
sitio y en otros casos a que la planta viene con un defecto en
la raíz del vivero. Son raíces que vienen muy mal formadas, y
no permiten que el árbol pueda crecer".
Se trata de raíces que "llegan a ahorcar la misma
planta, al estar defectuosas; es como el niño que nace ya con
el cordón umbilical ahogándole el pescuezo". Estos
problemas no se pueden corregir, indica De Ana Magán. "La
solución consiste en seleccionar bien la planta en el vivero, y
no plantar este tipo de pinos con raíz defectuosa".
El jefe de la sección fitopatológica de Lourizán advierte
de que los viveros pueden incurrir en responsabilidades, porque
sus clientes le pueden exigir responsabilidades e
indemnizaciones. "En algunos sitios, esto ya llegó a los
tribunales".
De Ana Magán le casa hierro al asunto, afirmando que los
viveros siguen "un mal proceso de producción de pinos sin
querer, por ignorancia". Y explica: "Ellos realizan el
cultivo de la forma que consideran más conveniente, pero claro,
al cabo de cuatro o cinco años se encuentran con este fenómeno.
Entonces si la investigación no les comunica esto, ellos no lo
saben".
En algunas plantaciones, "fracasan hasta el ochenta por
ciento de los pinos que se ponen". En un principio, no se
detecta el problema. Pero a los tres o cuatro años, cundo la
planta crece, la ahoga la propia raíz. La raíz en lugar de
crecer hacia afuera, se enrosca alrededor de la planta y la
estrangula".
El defecto de la raíz, que provoca el enroscado de la misma
alrededor del árbol y lo debilita fuertemente, "permite
luego que se produzca el ataque de un hongo, llamado armillaria.
Este hongo es el que caracteriza después el ataque, pero el
causante inicial es la mala formación de la raíz", afirma
De Ana Magán.
Los soutos de castaños de la provincia "están
desapareciendo"
Los soutos de castaños de la provincia de Ourense
"están desapareciendo, poco a poco, debido a cancro
o chancro, que se origina por realizar un podado defectuoso y
fuera de época". Provoca la enfermedad un hongo que
penetra por las heridas e incrementa su acción negativa sobre
el árbol durante las podas, roces o golpes.
Con la finalidad de evitar que siga avanzando esta enfermedad
en los castaños, Francisco de Ana Magán recomienda "podar
con savia movida, preferentemente en la primera quincena del mes
de abril, porque es cuando cicatriza mejor la herida. Y por otro
lado, tener una profilaxis muy cuidadosa en todo lo que se
refiere a manejo de material. No se puede injertar con material
cogido en zonas infectadas, no hacer heridas de injerto que no
se protejan perfectamente. Debe de protegerse con una pasta
permeable, que se encuentra a la venta, y es preferible que vaya
acompañada de un fungicida".
Francisco de Ana Magán y otros especialistas del Centro de
Investigaciones Forestales Lourizan elaboraron un libro sobre
esta materia, bajo el título O souto, un ecosistema en
perigo, que publicó la Consellería de Agricultura, y ya va
en la tercera edición. "Ese libro explica muy bien cómo
hay que hacer estas operaciones".
El problema del chancro está golpeando fuertemente los
soutos de castaños de A Gudiña, O Barco, Viana do Bolo,
Ribeira Sacra y Rios. "La Universidad de Vigo hizo allí un
trabajo, y empeoró las cosas".
La solución a este problema pasa por mantener los castaños,
"para que sigan produciendo. La muerte les irá viniendo
lentamente. Pueden durar 4 ó 5 años".
El jefe de la sección fitopatológica de Lourizán afirma
que también hay grandes arrasos en nuevas plantaciones mal
hechas, que están muriendo.