Miércoles, 4 de febrero de 2004 Índice COMARCAS

 

REDONDELA

LOS ANIMALES HAN OCASIONADO VARIOS ACCIDENTES DE TRÁFICO EN EL MUNICIPIO

La rebelión de las vacas

Arcilia Feijóo muestra un muro derribado por el ganado. / de arcos

Neli Pillado / PAZOS DE BORBÉN

Las fincas de Pazos de Borbén se encuentran amenazadas. Las vacas salvajes campan a sus anchas por el municipio y destrozan plantaciones, cierres, muros e incluso ocasionan incidentes en las carreteras. Tras quejarse de la situación en numerosas ocasiones al concello, los vecinos de las parroquias de Moscoso, Xunqueiras y A Ermida recogen firmas para presentar denuncias ante la Consellería de Medio Ambiente.

Grupos de entre seis y diez animales irrumpen en la vida de los vecinos casi diariamente. En ocasiones aparecen manadas más numerosas. "Chegáronse a ver ata 72 vacas xuntas polas veigas", asegura Roberto Gómez, un vecino de Moscoso, que se ha visto obligado a espantarlas varias veces en la misma jornada de sus terrenos.

El principal temor de este vecino es el riesgo que provoca la invasión de animales en las carreteras del municipio. "Xa houbo varios accidentes. Por sorte non saiu ninguén ferido, pero o perigo está ahí", señala. Y es que estos bovinos son bravos. "Hai que ter coidado porque ás veces embisten".

Los animales intimidan a cualquiera. Adelaida Fragueiro ha sentido pánico frente a un buey procedente del monte comunal. "Quixen retelo na miña veiga para que o vise a Guardia Civil e viña contra min.", relata esta mujer de Moscoso, que se queja de la actitud de los agentes.

Los afectados de Xunqueiras lamentan también las contestaciones de los efectivos de seguridad. "Dinche que tomes nota do número do crotal, pero non podemos achegarnos ós animais porque, se lles facemos dano, os donos pódennos denunciar", explica Alejandro Santoro. Este hombre perdió una plantación de 225 castaños a causa de las visitas vacunas, al igual que Carmen Garrido, que dejó de plantar maíz en sus fincas para evitar pérdidas o Arcilia Feijóo, que tendrá que recomponer un muro de piedra destrozado por las embestidas.

Ninguno de los perjudicados busca culpables. Sólo piden soluciones. El presidente de la comunidad de montes del municipio, Álvaro Martínez, asegura que el ganado resulta beneficioso para la superficie mancomunada, pero que las cabezas de ganado son demasiadas. "Hai máis de cen e os propietarios non son capaces de controlalas. O gran problema é que os políticos pásanse a pelota uns ós outros", dice. Ante las demandas del BNG, el alcalde de Pazos, Andrés Iglesias, insiste en que el concello no tiene competencias en este ámbito, aunque se ha comprometido a gestionar el asunto en la consellería.

 

Imprimir Subir

 

Noticia anterior: Una ordenanza regulará las ayudas en el conjunto histórico
Siguiente noticia: Las obras del puerto deportivo de Baiona, a expensas del plan especial

 

© FARO DE VIGO, 2004. Todos los derechos reservados digital@farodevigo.es