REDACCIÓN
- A ESTRADA
Vecinos del lugar de Requián, en la parroquia estradense de
Frades, apresaron en la mañana de ayer 11 caballos que habían
aparecido en las inmediaciones de la zona -en el entorno de
Casalpaio- y que habían causado diversos desperfectos en
parcelas de prado.
Ante esta situación, que ya se ha repetido en numerosas
ocasiones, los afectados se pusieron en contacto con la delegación
provincial de Política Agroalimentaria para determinar las
actuaciones que se van a realizar para resolver este caso
concreto. En principio, la propuesta que está sobre la mesa es
la de proceder a la subasta o sacrificio de las 11 reses
salvajes en un plazo máximo de 24 horas en caso de que sus
propietarios no se personen en Requián para retirar los
animales y asuman el coste íntegro de los daños provocados con
el ataque.
Respecto a la identidad de los dueños de los caballos, los
vecinos de Requián aseguraron que la desconocen por completo,
aunque señalaron que su principal pretensión es que aparezcan
para hacerse cargo de los animales. No obstante, no se mostraron
muy confiados en que finalmente los propietarios se personen en
Casalpaio para retirar los animales.
De este modo, y tras varios meses de aparente calma, en los
que apenas se habían detectado algunas incursiones de reses
salvajes y en los que había descendido considerablemente el número
de apresamientos, el conflicto vuelve a agravarse al tratarse de
una manada de más de una decena de caballos y coincidir su
aparición con la reciente publicación del bando municipal del
ganado mostrenco elaborado por el Concello de A Estrada.
El domingo, última explosión
Asimismo, los afectados están bastante molestos con la
actitud de varios desconocidos que en las últimas fechas
comparecen por sorpresa en los montes de su propiedad y hacen
estallar varias bombas similares a las que se explotan durante
las fiestas. "Parece que se están rindo de nós",
apuntó un vecino de Requián, que recordó que esa situación
debe ser controlada, "xa que cando se botan bombas é
necesario sacar un permiso e aínda por riba faise no monte, co
peligro e os riscos que eso leva". Las últimas explosiones
se produjeron el pasado domingo, y además los autores
aprovecharon esta circunstancia para circular con sus vehículos
detrás de los caballos salvajes y favorecer que se dirijan
hacia Requián.
Este cúmulo de circunstancias ha levantado una importante
indignación y preocupación entre los residentes de Requián,
ya que la problemática del ganado y sus actuaciones en
plantaciones y prados lejos de calmarse se está recrudeciendo
en las últimas fechas, coincidiendo además con las explosiones
de bombas de palenque en la zona.FvÈuª
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