FARO DE VIGO. Edición Digital LUNES 21 MAYO 2007 
Edición digital n. 2997 
Las "burras" sucumben de nuevo en A Valga
Foto
Uno de los mozos emplea su fuerza para tirar de uno de los caballos salvajes con el fin de marcarlo. / josé lores


Medio millar de personas asisten a la rapa, que reunió a doscientos caballos en el recinto.


N. Pillado / OIA


Lucharon hasta la extenuación, pero cayeron derrotados de nuevo. El hombre se impuso una vez más en el encarnizado cuerpo a cuerpo contra los caballos salvajes de la Serra de A Grova. Como manda cada año el ritual de los curros, las "burras" se acercaron al recinto para ser marcadas y rapadas, no sin oponer resistencia. Alrededor de doscientas lo hicieron en esta ocasión, algunas menos que en anteriores encuentros. Los incendios que asolaron la zona el pasado verano también acabaron con la vida de numerosas reses en los montes.
No sólo hubo menos afluencia de reses. Los espectadores también disminuyeron respecto a otras citas. El descenso de las temperaturas y el fuerte viento registrado en el lugar llevaron a muchos curiosos a dejar la visita al curro para otra ocasión. No obstante, los habituales, en torno a medio millar de personas, no dejaron pasar la oportunidad de participar en el encuentro. Después de un año sin rapas, la primera de la temporada, siempre crea expectación, especialmente después de aplazarse el pasado domingo por el mal tiempo.
Los primeros en llegar, como siempre, los mozos. Unos doscientos se repartieron por el monte en torno a las cinco de la madrugada para poner en marcha su "tradicional dispositivo" para acercar a las "burras" al curro. Todos a caballo, con diverso material disuasorio, lograron atraer a los equinos.
Diez horas después de iniciar la tarea, llegó el momento culminante con el marcado y rapado. La experiencia de los "aloitadores" suplió la osadía de los aficionados entre los caballos y no dejó que se produjera ningún incidente.
Tras participar en la comida campestre y observar la ruda imagen del dominio de los caballos, los asistentes se marcharon con la esperanza de que la meteorología mejore para las próximas citas. La de Torroña está prevista el primer domingo de junio e irá seguida de Mougás, Morgadáns y Pinzás.