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| Uno de los mozos emplea su fuerza
para tirar de uno de los caballos salvajes con el fin de
marcarlo. /
josé lores |
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Medio millar de personas asisten a la rapa,
que reunió a doscientos caballos en el recinto.
N. Pillado / OIA
Lucharon hasta la extenuación, pero cayeron
derrotados de nuevo. El hombre se impuso una vez más en el encarnizado
cuerpo a cuerpo contra los caballos salvajes de la Serra de A Grova.
Como manda cada año el ritual de los curros, las "burras" se acercaron
al recinto para ser marcadas y rapadas, no sin oponer resistencia.
Alrededor de doscientas lo hicieron en esta ocasión, algunas menos que
en anteriores encuentros. Los incendios que asolaron la zona el pasado
verano también acabaron con la vida de numerosas reses en los montes.
No sólo hubo menos afluencia de reses. Los espectadores también
disminuyeron respecto a otras citas. El descenso de las temperaturas y
el fuerte viento registrado en el lugar llevaron a muchos curiosos a
dejar la visita al curro para otra ocasión. No obstante, los habituales,
en torno a medio millar de personas, no dejaron pasar la oportunidad de
participar en el encuentro. Después de un año sin rapas, la primera de
la temporada, siempre crea expectación, especialmente después de
aplazarse el pasado domingo por el mal tiempo.
Los primeros en llegar, como siempre, los mozos. Unos doscientos se
repartieron por el monte en torno a las cinco de la madrugada para poner
en marcha su "tradicional dispositivo" para acercar a las "burras" al
curro. Todos a caballo, con diverso material disuasorio, lograron atraer
a los equinos.
Diez horas después de iniciar la tarea, llegó el momento culminante con
el marcado y rapado. La experiencia de los "aloitadores" suplió la
osadía de los aficionados entre los caballos y no dejó que se produjera
ningún incidente.
Tras participar en la comida campestre y observar la ruda imagen del
dominio de los caballos, los asistentes se marcharon con la esperanza de
que la meteorología mejore para las próximas citas. La de Torroña está
prevista el primer domingo de junio e irá seguida de Mougás, Morgadáns y
Pinzás.
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