Di@rio de Arousa

Lunes 12 de Julio 2004

La rapa de Amil congrega a cientos de personas en el monte Acibal

M. Angueira / Moraña
Más de un millar de personas pudieron comprobar la pericia de los “aloitadores” / Mónica Ferreirós
La “Rapa das Bestas de Amil” congregó ayer en el Monte Acibal de Moraña a más de mil aficionados y curiosos, llegados desde distintos puntos de Galicia, que no quisieron faltar al curro ni la comida campestre a base de empanada, pulpo y vino.

Tras los preparativos del viernes y el sábado, la actividad fue frenética a lo largo de toda la mañana de ayer, con la reunión y clasificación de los equinos para que, a primera hora de la tarde, todo estuviese a punto para que comenzase el espectáculo en el recinto cercano al santuario de los Milagros.

Un auge cada vez mayor

Mientras los más aventurados sudaban sobre la arena del recinto para lograr inmovilizar a las reses, esquivando a duras penas los saltos y las coces, los espectadores disfrutaban con una ancestral celebración que cada año alcanza un auge mayor.

Entre el público también hubo lugar para el asombro. Los que acudían por vez primera al evento no ocultaban su expresión de sorpresa ante la habilidad de los “aloitadores”, que no sin ciertas dificultades lograron su objetivo: doblegar a los caballos y cortarles las crines. Los mejores montadores vieron recompensado el esfuerzo con los premios entregados por la organización.

Tras la venta y el marcaje de los potros comenzó la retirada. Los animales fueron devueltos a su medio, en el que campan en estado salvaje durante todo el año, esperando la próxima edición.