ana
cela - a estrada
"Su valor sólo era comparable al de los aloitadores de
Sabucedo". Es probable que este símil, ingeniado por
Camilo José Cela, haya pasado desapercibido para muchos de los
lectores de Mazurca para dos muertos. Sin embargo, a través de
estas palabras el nobel gallego reconoció e inmortalizó un
atributo que a nadie se le escapa al contemplar las gestas de
los vecinos de esta parroquia de A Estrada durante su famosa
Rapa das Bestas. Unas 20.000 personas y 150 periodistas de todo
el mundo pudieron comprobarlo ayer, en el segundo curro de la
temporada.
Los valientes llegaron puntuales a la cita. Sus salvajes
combatientes afrontaron el encuentro con más nerviosismo y
energía de lo habitual, haciendo gala de su naturaleza
indomable. El campo de batalla volvió a quedarse pequeño y tan
sólo 1.700 espectadores pudieron ser testigos de esta
espectacular confrontación entre el hombre y la bestia.
Una veintena de "aloitadores", embriagados por la
tradición, se encargaron de acorralar, apresar y derribar a los
caballos. Después de tenderlos sobre la arena o asirlos
firmemente por la cabeza y el rabo, aireaban victoriosos su
ansiado trofeo: la cabellera del contrincante. Además, este año
contaron con un colaborador de lujo. El actor Sergio Pazos,
encargado de dar lectura el pasado viernes al primer pregón de
la historia de esta celebración, saltó al foso y consiguió
con gran maestría montar y rapar a una res. El graderío
aplaudió entusiasmado su osada hazaña.
Algunos vecinos encajaron coces y padecieron aparatosas caídas
durante la disputa. Finalmente, vencedores y vencidos salieron
en igualdad de condiciones por la puerta grande. La tradición
volvió a triunfar.