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| Los integrantes de la brigada de
prevención de incendios del Val Miñor, durante una jornada de
trabajo. /
miguel Núñez |
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Una brigada de seis personas limpia los
montes de la Mancomunidad del Val Miñor y acude a apagar las llamas si
es necesario.
Neli Pillado / VAL MIÑOR
Siete de la mañana. Encuentro en un punto de la comarca. Comienza una
dura jornada de limpieza y desbroce para evitar los fatídicos incendios
del verano. Los seis integrantes de la brigada contra incendios de la
Mancomunidade de Montes en Man Común do Val Miñor están muy
acostumbrados a madrugones y trabajo intenso. Algunos llevan 18 años en
la tarea de la mano de la organización comarcal de comuneros, que puso
en marcha la primera cuadrilla de prevención de Galicia en 1989. Su
labor ya forma parte del paisaje, pese a haber estado cuatro años
paralizada en los 90.
La maleza invadiría los montes y los pondría en peligro si no se
emplearan cada año a fondo en su trabajo, contratado por la
Mancomunidade y subvencionado por la Consellería de Medio Rural. Armados
con una motosierra, una desbrozadora y una trituradora se desplazan cada
día en un todoterreno a los lugares más inaccesibles. "O fundamental é
limpar as pistas e camiños que serven de cortalumes para evitar a
propagación dos incendios e, por suposto, atender os fogos cando se
producen", explica Brais Pereira, estudiante de Forestales y capataz de
la brigada este año.
Veinte hectáreas
Durante cinco meses, de junio a octubre, los "guardianes de los montes"
ocupan sus mañanas en cortar ramas y matorrales hasta la hora de comer.
Cada semana se desplazan a una parroquia diferente hasta "peinar" cuatro
hectáreas al mes y 20 al final del verano, una cantidad que parece
insignificante sobre el total de 3.000 hectáreas de monte existente en
el Val Miñor. Pero es que sólo pueden ocuparse de los caminos con el fin
de mantenerlos preparados para impedir la extensión de las llamas,
argumenta José Alfredo Pereira, coordinador de la Mancomunidade do Val
Miñor y presidente de la Federación Galega de Comunidades de Montes.
Plantaciones y compostaje
La labor de la brigada contribuye cada verano a evitar incendios, pero
no es la única forma de lograrlo. Pereira considera que "a principal
loita contra o lume faise poñendo en valor os montes comunais. As
políticas na procura dun monte multifuncional e sustentable ordenan o
monte e axudan a previr o fogo", indica.
La organización municipal de sociedades mancomunadas trata de poner en
práctica este discurso. Así, algunos miembros de la cuadrilla continúan
durante el otoño y el invierno con tareas de limpieza, en plantaciones
de nuevos árboles, podas o incluso colaboran en el funcionamiento de la
planta de compostaje que funciona desde este mes en Vincios para
aprovechar los restos de los desbroces con el objetivo de convertirlos
en abonos. La propia brigada trabaja con una trituradora que manipula
estos desechos para trasladarlos a la mencionada central.
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