FARO DE VIGO. Edición Digital DOMINGO 15 JULIO 2007 
Edición digital n. 3052
UNA COMARCA PIONERA EN PREVENCIÓN DE INCENDIOS EN GALICIA
18 años en guardia contra el fuego
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Los integrantes de la brigada de prevención de incendios del Val Miñor, durante una jornada de trabajo. / miguel Núñez


Una brigada de seis personas limpia los montes de la Mancomunidad del Val Miñor y acude a apagar las llamas si es necesario.


Neli Pillado / VAL MIÑOR
Siete de la mañana. Encuentro en un punto de la comarca. Comienza una dura jornada de limpieza y desbroce para evitar los fatídicos incendios del verano. Los seis integrantes de la brigada contra incendios de la Mancomunidade de Montes en Man Común do Val Miñor están muy acostumbrados a madrugones y trabajo intenso. Algunos llevan 18 años en la tarea de la mano de la organización comarcal de comuneros, que puso en marcha la primera cuadrilla de prevención de Galicia en 1989. Su labor ya forma parte del paisaje, pese a haber estado cuatro años paralizada en los 90.
La maleza invadiría los montes y los pondría en peligro si no se emplearan cada año a fondo en su trabajo, contratado por la Mancomunidade y subvencionado por la Consellería de Medio Rural. Armados con una motosierra, una desbrozadora y una trituradora se desplazan cada día en un todoterreno a los lugares más inaccesibles. "O fundamental é limpar as pistas e camiños que serven de cortalumes para evitar a propagación dos incendios e, por suposto, atender os fogos cando se producen", explica Brais Pereira, estudiante de Forestales y capataz de la brigada este año.
Veinte hectáreas
Durante cinco meses, de junio a octubre, los "guardianes de los montes" ocupan sus mañanas en cortar ramas y matorrales hasta la hora de comer. Cada semana se desplazan a una parroquia diferente hasta "peinar" cuatro hectáreas al mes y 20 al final del verano, una cantidad que parece insignificante sobre el total de 3.000 hectáreas de monte existente en el Val Miñor. Pero es que sólo pueden ocuparse de los caminos con el fin de mantenerlos preparados para impedir la extensión de las llamas, argumenta José Alfredo Pereira, coordinador de la Mancomunidade do Val Miñor y presidente de la Federación Galega de Comunidades de Montes.
Plantaciones y compostaje
La labor de la brigada contribuye cada verano a evitar incendios, pero no es la única forma de lograrlo. Pereira considera que "a principal loita contra o lume faise poñendo en valor os montes comunais. As políticas na procura dun monte multifuncional e sustentable ordenan o monte e axudan a previr o fogo", indica.
La organización municipal de sociedades mancomunadas trata de poner en práctica este discurso. Así, algunos miembros de la cuadrilla continúan durante el otoño y el invierno con tareas de limpieza, en plantaciones de nuevos árboles, podas o incluso colaboran en el funcionamiento de la planta de compostaje que funciona desde este mes en Vincios para aprovechar los restos de los desbroces con el objetivo de convertirlos en abonos. La propia brigada trabaja con una trituradora que manipula estos desechos para trasladarlos a la mencionada central.

"O importante é saber por onde escapar do lume"
La parte más dura del trabajo de los seis integrantes de la brigada llega cuando se presenta un incendio. No sólo el calor y el peligro del fuego les provoca tensión, sino también la desazón de ver cómo se quema un espacio que, en cierto modo, les pertenece. Los seis aman su trabajo y el entorno que lo rodea, por eso afirman sin dudarlo que "todos los encargados de apagar incendios forestales deberían trabajar primero en las labores de prevención para afrontar el trabajo con pasión". Eso sí, todos recomiendan dejar a un lado la valentía a la hora de enfrentarse a las llamas. "O máis importante é saber por onde escapar do lume por se é necesario", comenta el capataz.
Inician el verano con optimismo ante la práctica ausencia de incendios y esperan que así continúe, pero nunca olvidan los de hace dos años: "Foi horrible. Estabamos ata once horas traballando. Somos o único retén que apaga incendios e desbroza. A tensión ás veces faise insoportable".