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| Recta da Borna. / GONZALO NÚÑEZ |
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Las brigadas realizan tareas de limpieza en
unas 80 hectáreas. Formarán grupos de voluntarios para luchar contra el
fuego.
Juan Calvo / O MORRAZO
Las Comunidades de Montes de O Morrazo se sienten preparadas para
afrontar la nueva campaña de lucha contra el fuego de verano, que
comienza hoy con la declaración por parte de la Xunta de Galicia del
estado de máximo riesgo de incendios forestales. Las brigadas
contratadas por las comunidades ya comenzaron a trabajar desde el pasado
día 1 de junio en la limpieza del monte. En total, las comunidades
tienen a 19 personas trabajando en tareas de prevención en una zona que
abarca 80 hectáreas y con un presupuesto de 160.000 euros. La
Manconumidad está a punto de adjudicar (ya solicitaron varios
presupuestos) la limpieza de lo que se denomina "Línea 2" o franja
auxiliar al borde de pista. También se está pendiente de una reunión de
trabajo con miembros de la Dirección Xeral de Montes para la
colaboración con los voluntarios. La Mancomunidad de Montes pretende que
en cada parroquia haya un grupo de voluntarios que colaboren con los
agentes en tareas de vigilancia y se estudiará la posibilidad de
controles nocturnos. También fueron reparados y limpiados los depósitos
de agua que hay en el bosque.
"Pensamos que temos medios bastantes para que o monte esté vixiado
durante vintecatro horas, ainda que xa sabemos que haberá algún
incendio, pero estamos preparados ", comenta Daniel Rosales, presidente
de la Mancomunidad de Montes. El invierno y la primavera dejaron mucha
agua en los montes y se presume que el riesgo será menor al del pasado
año, pero también la lluvia influye en la mayor frondosidad del bosque,
lo que significa más combustible en potencia.
Sin embargo, las agrupaciones de Protección Civil de Cangas y Moaña se
sienten indefensas. La presidenta de Moaña asegura que los medios con
los que cuenta este año aún son menos que en 2006. El vehículo para
llevar agua no llegará hasta agosto y ahora mismo sólo disponen de una
motobomba y algunos batelumes, por lo que se seguirá dependiendo de los
Bomberos de O Morrazo, los de Vigo o las brigadas de la Xunta.
Pero los vecinos de Domaio sí podrán defenderse mejor de las llamas que
rodeen sus casas. Las tuberías de canalización de agua se enterraron más
en el suelo para evitar ser pasto de las llamas y quedar inutilizadas
como sucedió en el trágico verano de 2006. La franja de 25 metros
alrededor de los núcleos sigue sin estar limpia del todo.
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