La consellería subastó ayer 57 lotes, entre
los que figuraban 7 de Moaña, y 25 quedaron desiertos.
Cristina G. / MOAÑA
La mitad de los 57 lotes de madera quemada en
los incendios del pasado mes de agosto (7 de Moaña) y que ayer subastó
la Consellería de Medio Rural en Pontevedra, quedaron desiertos. Ninguna
empresa maderera se interesó por ellos y la explicación que encuentran
en Medio Rural es que las empresas de Galicia y de Portugal que están
concurriendo a estas subastas no tiene capacidad para absorber toda la
madera quemada en aquella ola de incendios.
Como alternativas para dar salida a esta madera y que no se pudra en el
monte, el Servicio de Montes estudia la posibilidad de iniciar un
procedimiento negociado para ofrecerla directamente a los madereros,
hacer lotes más pequeños y ampliar el abanico de compradores a madereros
del sur de Francia. Aunque esta última posibilidad choca con el
inconveniente de los portes que son más caros por la distancia. La
bajada de precios no se contempla porque la tasaciones no se pueden
reducir ya más, según indican en la delegación provincial.
De los 57 lotes que se subastaron ayer, 25 quedaron desiertos y 2 fueron
retirados por orden judicial. Uno de ellos en el municipio de A Lama por
un problema de lindes, y otro en el de Cotobade porque la madera no era
afectada por el fuego y no se podía subastar a un precio tan bajo.
Lotes moañeses
En el caso de los siete lotes de Moaña, sólo se adjudicaron tres. El
lote 165, correspondiente a 4.888 metros cúbicos de pinos "pinaster" y
"Radiata" y ecualipto en la parroquia de Domaio, se adjudicó a la
empresa portuguesa "Pratas", de Mortagua, por importe de 56.960 euros.
El lote salía a subasta con un precio de tasación de 48.966 euros y un
precio el metro cúbico de pino, de 5,40 euros; y el de eucalipto, de
17,93. Otro de los lotes que se adjudicó fue el número 166, con 4.625
metros cúbicos de pinos y eucalipto, que se otorgó a la empresa de Vigo,
Maderas y Granitos Solleiro, por 46.680 euros cuando su precio de salida
eran 36.743 euros. El valor del metro cúbico de los pinos también había
sido tasado en 5,40 euros y el del eucalipto en algo menos que el
anterior, 13,21 euros.
El tercero de los lotes de Moaña que se adjudicó se trataba de madera
que había que talar por corresponderle el turno, no por incendio. En
este caso, la madera se encontraba en los montes denominados Faro
Aveloso, en la parroquia de Meira. En este lote, número 146, figuraban
4.849 metros cúbicos de acacia, pino y eucalipto. Fue adjudicado a
Maderas Villapol, de Lugo, por importe de 30.201 euros. El lote salía
con un precio de tasación de 24.635 euros. En este caso, la madera de
acacia y de pino se había tasado a un precio superior que si procediera
de incendios, y figuraban con 9 euros el metro cúbico. El eucalipto, sin
embargo, aparecía con un precio de 16,50 euros el metro cúbico, por
debajo de otras tasaciones de madera quemada.
Los lotes de Moaña que quedaron desiertos porque no se presentó ninguna
oferta, fueron los números 129, con 1.748 metros cúbicos de madera
quemada en el monte Faro Aveloso, en la parroquia de Meira; y tres en la
de Domaio, con 8.637, 6.039 y 5.466 metros cúbicos, respectivamente, de
madera procedente de pinos y de eucalipto.
El plazo de pago que tienen los madereros es de 8 meses. |
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