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| La Serra dos Cabaliños fue una
de las afectadas por los incendios. /
G.N. |
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Los primeros trabajos consistirán en la
limpieza de una franja de unos 50 metros alrededor de las casas para
evitar posibles peligros en el futuro.
A.R. / Moaña
Los trabajos de tala del monte quemado en la
parroquia de Meira empezarán casi con toda probabilidad la próxima
semana. Según explica el presidente de la Xunta de Montes, Valentín
Piñeiro, "estaba previsto comenzar antes, pero no pudo ser" y señala que
"no serán tareas sólo para cortar los árboles que ardieron, sino también
para crear una franja de seguridad alrededor de las viviendas".
De esta manera, Piñeiro apunta que se comenzará por la zona de monte
bajo limpiando de ejemplares y maleza "un espacio de entre 40 y 50
metros alrededor de las casas". El objetivo de esta medida, tal y como
recalca el representante de los comuneros, es evitar que los incendios
lleguen a amenazar a las viviendas.
La empresa encargada de ejecutar estos trabajos -sacados a subasta por
la propia Consellería de Medio Ambiente- será Maderas Paredes, que es la
que se encarga en estos momentos de limpiar la Finca de Montenegro,
ubicada ante el consistorio moañés. "En cuanto acaben allí, algo que
parece que va a ser esta misma semana, se vendrán para Meira", señala
Valentín Piñeiro.
En cuanto a la posterior reforestación, recalca que "según lo que nos
trasladaron desde la Dirección Xeral de Montes, se cambiarán las
especies en las zonas en la que sea posible". Así, en vez de eucalipto
se plantarán frondosas "donde se admita este tipo de árboles, o pino,
donde no". Además, recuerda que será una empresa, Tragsa, la que asumirá
estas tareas, mientras que la Xunta vigilará su ejecución "como pasa con
las talas".
Situación en Domaio
Por su parte, la Xunta de Montes de Domaio atraviesa una situación peor.
Su presidente, Juan Santos, lamenta que sólo uno de los seis lotes
subastados de terreno en la parroquia moañesa quedaron sin adjudicar
"porque ningún maderero se presentó". Así, teme que la tala se demore
"muchos meses o incluso un año porque se tiene que abrir un segundo
proceso con un 20% de precio a la baja" y se queja de que "cuanto más
tiempo pase, más valor pierde la madera".
Por ello, Santos insta a "sacar cuanto antes los árboles quemados" y
agrega una razón más: "El monte se va regenerando poco a poco y tenemos
miedo de que si las talas tardan mucho se llevarán también los nuevos
pinos que pueden estar ya creciendo". Para tratar estos y otros asuntos
se convocará una asamblea el día 17.
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