FARO DE VIGO. Edición Digital JUEVES 23 NOVIEMBRE 2006 
Edición digital n. 2821
Comuneros de Oia alertan del riesgo de desaparición de sus juntas de montes
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Un aspecto del monte de Pedornes, tras los incendios y las riadas. / s. daponte


Tras los incendios y las riadas, aseguran que no podrán vender madera en al menos tres décadas.


N. Pillado / Oia


La oleada de incendios de agosto y las riadas de octubre han asestado duros golpes a las comunidades de montes de Oia, en especial a las de las parroquias de Viladesuso y de Pedornes. Sus terrenos no podrán regenerarse en al menos tres décadas, por lo que no venderán madera para invertir en el cuidado de su superficie, ni mucho menos en obras sociales en su entorno. El panorama se plantea oscuro y los directivos de ambas sociedades mancomunadas alertan del riesgo de la desaparición de sus juntas.
Margarida Fernández, presidenta de la comunidad de montes de Viladesuso, se muestra pesimista. "¿Que imos facer agora? Non podemos sacar rendemento do noso producto para invertir. Xa case non tén sentido que siga viva a comunidade", explicaba ayer tras una visita a las zonas más afectadas por el fuego y los desbordamientos con directivos de la plataforma "SOS contra o lume" y el alcalde de Oia.
La comunidad que preside Margarida Fernández ingresaba entre 200.000 y 300.000 euros al año por la venta de madera. Parte de ese dinero se destinaba a la reforestación y limpieza de los montes, y otra a "cubrir servicios que o concello non podía dar pola súa escasa capacidade inversora", explica la directiva. Los comuneros han financiado el alumbrado de la parroquia, han pavimentado viales e incluso han construido un centro cultural. "Este tipo de actuacións xa se acabaron para nós", comenta. Y es que de sus 500 hectáreas, se han quemado 495.
Alternativas económicas
El futuro de la comunidad de Pedornes también se presenta negro, pero su presidente, Xabier Garrido, aboga por buscar alternativas a la venta de madera: "Non temos que quedarnos de brazos cruzados. Podemos alugar terreos a granxas, entidades deportivas... Hai que buscar ideas para manternos e coidar o espacio ambiental que temos, así como os xacementos arqueolóxicos". La sociedad que preside Garrido ha visto cómo se quemaban en pocos días sus 230 hectáreas. La comercialización de la madera ofrecía unos ingresos anuales de 12.000 euros al colectivo, pero eso se acabó.
Los representantes de los comuneros exigen a la Xunta subvenciones para recuperarse del bache. En este sentido se pronuncian también los responsables de "SOS contra o lume" y el propio alcalde de Oia, Alejandro Rodríguez. "O director xeral de Montes prometeu axudas para as persoas que se benefician do monte como os gandeiros, pero para os donos non haberá nada. Os propietarios teñen dereito a recibir subvencións para recuperalo", reclaman.
El presidente de "SOS contra o lume", José Antonio Landín, alcalde de Barro, ofreció el asesoramiento de la plataforma a los comuneros de Oia para encauzar sus reclamaciones. El asesor forestal de la plataforma, Andrés Novo, denunció la "lentitud" de la Xunta para retirar la madera quemada. Margarida Fernández secundó esta crítica, ya que troncos esparcidos por terrenos comunales de Viladesuso han perdido valor al permanecer tanto tiempo expuestos a la humedad. "O que podería venderse para táboas, agora só serve para triturar", afirma.