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| Los voluntarios están trabajando
en montes pertenecientes a la Comunidad de Bamio. /
j.l.oubiña |
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Una treintena de personas trabaja para
recuperar el monte y para evitar que los incendios acaben afectando al
marisqueo.
Montse Fajardo / Vilagarcía
Más de una treintena de voluntarios se
desplazaron este fin de semana a Xiabre para colaborar en las tareas de
recuperación del monte, arrasado por la oleada de incendios del pasado
mes de agosto. Pero en este momento, su prioridad es elaborar barreras
naturales de contención para frenar el viaje hacia el mar de las cenizas
acumuladas en el terreno.
Marcial Barral, de la asociación ecologista galega, Adega, coordina la
tarea que, a la par que persigue la mejora de la zona dañada, busca
concienciar a los voluntarios de los daños provocados por el fuego.
Daños que, tras asolar el monte, acaban afectando al mar "como se puede
ver en las denuncias realizadas por las cofradías durante los últimos
días".
En Xiabre, como en otras zonas devastadas de Galicia, queda mucho por
hacer y es necesario priorizar. Estos días, la recuperación se está
centrando en las zonas de máxima pendiente, afectadas por una mayor
erosión. Y los mayores esfuerzos se destinan a evitar que los restos
quemados lleguen al agua.
Los voluntarios desplazados a Xiabre (y en concreto a terrenos propiedad
de la Comunidad de Montes de Bamio) construían ayer barreras naturales,
utilizando ramas y troncos. El objetivo era que las aguas de escorrentía
no alcanzasen el río: "Lo prioritario-explica Barral- es romper la
cadena entre acuíferos, río y ría. Es necesario poner barreras para que
los incendios, tras el daño provocado en el monte, no provoquen una
segunda catástrofe, que tanto afectaría al marisqueo".
Los trabajos de construcción de barreras se completaban con la siembra
de especies herbáceas, que debían cumplir dos características: prender
rápido y poseer unas raíces profundas. Raíces que arraiguen y que sirvan
para compactar el suelo quemado, para intentar unir la tierra que se
desquebrajó. Por último, los voluntarios limpiaban las cunetas para que
sirviesen de natural canalización, recogiendo el agua y evitando que
acabe desembocando en el mar.
Situación de alerta
Marcial Barral asegura que la situación de Xiabre es alarmante. Que
demanda una rápida actuación para evitar un gran impacto en la ría: "Si
no se actúa rápido- explica el técnico de Adega- varias toneladas de
tierra quemada llegarán a los ríos y de ahí al mar. Es necesario
recalcar que los incendios tienen una doble consecuencia. A la
destrucción de la tierra hay que sumar la afectación de ríos y rías".
Insiste en que, en Xiabre, queda mucho por hacer. Han comenzado
colaborando con la comunidad de montes de Bamio, pero ya han contactado
con ellos desde Abalo y Trabanca. Su intención es contactar además con
otras comunidades que pudieran haberse visto afectadas, como la de Cea,
para intentar paliar el desastre. Aún así, Barral considera que su
aportación "es sólo un grano de arena. Queda muchísimo por hacer".
En este momento están centrando sus esfuerzos en el monte, pero también
proyectan colaborar con las cofradías limpiando los restos de los
incendios que afecten a los bancos marisqueros. En ese sentido, ya han
contactado con los responsables de pósitos como A Pobra o Vilaxoán, para
ponerse a su disposición por si necesitasen ayuda para estas tareas. Eso
sí, advierten de que en ningún caso dejarán el monte, por lo que es
necesario contar con el mayor número de manos posible.
Teléfono gratuito
La captación de voluntarios se está realizando a través del teléfono
gratuito 900 400 800, que se puso en marcha durante la oleada de
incendios. Ahora, la Dirección Xeral de Xuventude, en colaboración con
Adega, lo utiliza para recoger los datos de quienes deseen participar en
este tipo de tareas. Barral anima a los interesados a anotarse para
colaborar en los trabajos que se seguirán desarrollando en Xiabre los
viernes por la tarde, los sábados durante todo el día y los domingos por
la mañana: "No es necesario venir los tres días-explica-. Si hay alguien
que sólo pueda o quiera venir el domingo, o un ratito el sábado, que nos
llame y se anote. Nos hace falta toda la ayuda".
La petición de auxilio no es sólo para los arousanos. De hecho, ayer
había en Xiabre voluntarios llegados desde distintos municipios de
Galicia e incluso un vecino de Madrid. La Xunta les proporciona comida y
alojamiento en el albergue de As Sinas. La solidaria estancia incluye la
cena del viernes, las tres comidas del sábado y el desayuno y el
almuerzo del domingo. El sábado a mediodía, todos comparten un picnic
para reponer fuerzas.
Barral insiste en el aspecto educativo de la medida. Tanto es así que a
partir de la próxima semana, el albergue de As Sinas acogerá a 400
estudiantes, procedentes de distintos centros de secundaria de Galicia,
que trabajarán como voluntarios en las zonas quemadas. En este caso el
objetivo es concienciarles de los daños que causa el fuego y que las
lluvias acaban arrastrando al mar.
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