FARO DE VIGO MARTES 24 OCTUBRE 2006 Edición digital n. 2791
CMVMCs Domaio e Moaña (Moaña): Las 500 hectáreas de arbolado quemado en Meira y Domaio se talarán en noviembre
Los voluntarios acabaron sus trabajos de recuperación del monte quemado hace dos semanas. / gonzalo núñez
La erosión del monte pudo ser mayor si no fuera por las barreras realizadas por los voluntarios.

M.M. / Moaña
Más de 500 hectáreas de arbolado quemado durante los incendios forestales del pasado mes de agosto serán taladas a lo largo del mes de noviembre, según las previsiones de las comunidades de montes de Meira y Domaio.
En los terrenos de esta última organización los lotes de madera están ya marcados. "Falta notificarlo a la Xunta, que lo apruebe y lo lleve a una subasta. El maderero adjudicatario tiene un plazo para talar los árboles siempre y cuando el concurso no quede desierto. En nuestro caso, son 400 hectáreas, una cantidad elevada", explicó Juan Santos, presidente de la entidad.
Tras el corte de los árboles, se procederá a la repoblación. No obstante, aún se está pendiente de la ayuda que aportará la Xunta, bien en ejemplares o personal. Además, está previsto elaborar un nuevo plan de ordenación para conocer qué especies arbóreas se implantarán en cada zona de la comunidad de montes.
En el caso de Meira, se talarán 100 hectáreas. El capataz forestal, Manuel Currás, explica que la idea es "empezar ya". En estos momentos, los comuneros están "consultando con los rematadores (empresarios del sector maderero), recogiendo las distintas ofertas de cada uno". El tiempo apremia ya que cuanto más se espere, explican que "más se devalúa la madera y más posibilidades hay de sufrir plagas".
En el caso de Meira, la replantación se ejecutará "por zonas". Así, Manuel Currás apunta que "en las áreas quemadas, trataremos de eliminar en lo posible el eucalipto y plantar pino así como frondosas".
Tanto la tala como la repoblación podrán iniciarse tras el trabajo de recuperación del suelo quemado en parte de los montes de Meira y Domaio, trabajo realizado durante más de un mes por medio centenar de personas voluntarias dirigidas por los comuneros.
Barreras
Esta actuación consistió en realizar barreras, trampas de sedimentos y siembra de herbáceas para evitar la erosión del terreno. En el caso de Domaio, indicaron que "llovió muchísimo pero pocos restos de quemas bajaron. Tuvimos mucha suerte porque los trabajos fueron con los voluntarios fueron muy efectivos, rebrotaron helechos y árboles". La única pega fue el arrastre de piedras que atascaron tajeas, lo que se resolvió ayer.
Para Juan Santos, el problema de las inundaciones en Domaio no se debió a las riadas del monte quemado. "El río pequeño se desbordó porque hay restos de rozas en las fincas y se atascó", explicó.
En la junta de montes de Meira no dudan en resaltar el trabajo y constancia de los voluntarios en la realización de barreras y siembra de hierba que "aguantaron bastante bien las fuertes lluvias del sábado". El problema se debe a que sólo se pudieron realizar en ocho hectáreas por lo que en las otras zonas sí hubo problemas de erosión a consecuencia de las precipitaciones. No obstante, la peor parte se la llevaron las pistas forestales algunas todavía impracticables ayer con "ríos de agua pasando por ellas y socavones de hasta un metro".
Esta comunidad proseguirá con los trabajos de recuperación del suelo quemado con seis trabajadores pero ya sin contar con la colaboración del voluntariado "al ser los días más pequeños y llover". En Domaio también se están realizando trabajos de prevención con tractores en 20 hectáreas con limpieza de matorral.