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Los voluntarios siguen
trabajando en la recuperación del monte. /
g. núñez
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La Xunta de Montes de Domaio estudiará
romper el convenio con el ejecutivo si no apura los trabajos.
Emilio C. Mera / O Morrazo
Los comuneros de la comarca asumen y apoyan, aunque con razones
diferentes, la decisión de la Organización Galega de Comunidades de
Montes Veciñais en Mancomún (ORGACC) de no firmar el acuerdo forestal
para el aprovechamiento de la madera quemada y para la recuperación
sostenible de los montes arbolados afectados por los fuegos. El bajón de
los precios, los impuestos que deben pagar y que la decisión deba pasar
por la mesa de la madera son los argumentos que esgrimen los comuneros
para basar su negativa a la propuesta de Medio Rural, a quien urgen la
tala de los ejemplares afectados.
Las xuntas de montes quieren invertir el dinero conseguido por la venta
de la madera quemada para reforestar el monte y para trabajos futuros.
Para la organización de O Hío "si no te dan facilidades para obtener el
dinero, no consigues recursos para seguir trabajando y entonces llega la
desilusión y la desidia". En Moaña, su presidente Manuel González urge
la tala ya que "por ahora el pino está para vender pero dentro de un mes
puede perder un 50 por ciento de su valor".
Otro de los quebraderos de cabeza de los comuneros es agilizar la venta
de la madera. Responsables de Domaio han recibido visitas de madereros
para realizar presupuestos de algunas zonas con ejemplares quemados. En
Meira, pese a que no creen prioritaria la tala, opinan que "la
adjudicación directa de lotes agilizaría la venta de toda la madera
afectada", algo que también comparten otras organizaciones de la comarca
con matices.
Además, desde Meira y Darbo se señala que "la mesa de la madera se
extralimitó al hablar de la política forestal y sobre todo en los
precios y plazos de la corta". La propuesta era "seguir con la misma
política que hasta ahora", en la que se "permite la replantación de
algunas zonas determinadas con eucalipto" algo que los comuneros no
comparten.
Los comuneros de Domaio son los que se han mostrado más inflexibles y
tajantes ante lo que está sucediendo con la madera. Su presidente, Juan
Santos, recalca que "si la Xunta no nos permite talar en un plazo corto
de tiempo estudiaremos si rompemos el convenio". Desde hace tres días
técnicos de la Xunta están evaluando sus montes.
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