FARO DE VIGO. Edición Digital DOMINGO 03 SEPTIEMBRE 2006 
Edición digital n. 2740
Las manos que ayudan al monte
 
Foto
 Los voluntarios despejan una ladera del monte de objetos que el fuego no llegó a consumir. / MARÍA VILLAR
 


Decenas de voluntarios acuden a la llamada de la asociación ecologista "Verduxo" para limpiar y sembrar entre cenizas.


Iván Leis / REDONDELA


El monte de A Peneda, en el límite de los municipios de Redondela y Soutomaior, recibió ayer la solidaridad de más de cien voluntarios. Jóvenes y mayores respondieron a la llamada de la asociación ecologista "Verduxo" para iniciar la recuperación ambiental de la cumbre, que ardió casi por completo hace un mes "en la peor jornada de los incendios de este verano", recuerda la presidenta del colectivo, María del Carmen Álvarez.
A Peneda, donde se celebra la concurrida fiesta de Os Fachos, es un impresionante mirador a la ría coronado por una ermita. La belleza del entorno contrasta con las ramas desnudas y negras que dejó el fuego. "Una mano lo destruyó todo, ahora hacen falta cientos para construir", explica Carmen Álvarez, quien al igual que los demás remueve la ceniza del suelo. El trabajo que hacen es triple: primero despejan la zona de desperdicios (latas, cristal...); luego acumulan ramas y piedras formando barreras naturales que impedirán el arrastre de la débil capa de tierra; por último plantan semillas de una hierba gramínea de fácil arraigo.
Esta labor de reforestación está supervisada por técnicos en la materia y pretende "darle un mínimo apoyo a la naturaleza, que intentará recuperarse por sí sola de la catástrofe", indica la portavoz de "Verduxo". Confían en que con las lluvias de otoño, A Peneda recupere su verdor. La afluencia de voluntarios ayer por la tarde invita al optimismo, a pesar del desolador escenario.
Entre los que se desplazaron a A Peneda estaba el alcalde de Soutomaior, Agustín Reguera. En traje de faena y acompañado de sus hijos, explicó que Medio Rural ha comprometido para la próxima semana el inicio de trabajos similares de reforestación en las orillas del río Verdugo, donde "también será necesario movilizar a voluntarios", dijo.