Vilagarcía de Arousa | Jueves, 31 de Agosto de 2006
Los ganaderos de O Castrove estudian cerrar el monte que no se ha quemado
 
Los ganaderos de O Castrove están estudiando la posibilidad de construir un cierre alrededor de la zona de monte que no ha resultado dañada por los incendios. El objetivo es reunir allí los caballos que han sobrevivido y alimentarlos con el forraje facilitado por la Xunta.

REDACCIÓN MEIS
 
Los afectados debatirán la iniciativa en la próxima asamblea de la Asociación de Criadores de Cabalos Monte Castrove, que se iba a celebrar el pasado fin de semana pero que finalmente se ha pospuesto para el día 10 de septiembre.

Los socios abordarán la posibilidad de pedir ayudas a la Xunta para acometer el vallado del espacio, donde pretenden concentrar a los equinos salvajes que ahora mismo pastan en las fincas de los particulares.

Muertes `a posteriori > Los ganaderos relataron que en sus propiedades se siguen produciendo muertes, pues hay animales con heridas internas causadas por el fuego o el humo, como alguno que tiene la garganta abrasada o le cuesta respirar. Otros ejemplares padecen patologías derivadas de las quemaduras, como la caída de la piel.

Los criadores de O Castrove calculan que en este momento viven en sus fincas unos 150 caballos que han conseguido capturar tras la oleada de incendios, para evitar que pereciesen al carecer de alimento en las zonas quemadas o que la ingesta de materia vegetal calcinada les provocase la muerte. A varios de ellos les ha llegado ya el forraje facilitado por la Administración autonómica, mientras que otros se encuentran a la espera de recibirlo para afrontar la costosa tarea de alimentar tantas bocas. Algúns compañeiros teñen na casa entre 30 e 40 cabalos que antes vivían no monte, e hai que darlles de comer , recordaba ayer uno de los afectados.

Los ganaderos pretenden reunir estos caballos con los que permanecen sueltos en la zona que no ha ardido de O Castrove, para lo que valorarán la construcción de un cierre.

Por otra parte, los operarios contratados por la Xunta siguen acudiendo al monte de Meis para retirar los cuerpos de los caballos muertos, ya que todavía queda alguno y empiezan a descomponerse por efecto del paso del tiempo y del calor.

Los ganaderos que no han encontrado a todas sus reses continúan peinando la zona para localizarlas. Cuando hallan un cadáver, avisan a la Consellería de Medio Rural para que personal especializado retire las reses.