FARO DE VIGO. Edición Digital MARTES 29 AGOSTO 2006 
Edición digital n. 2735
 
Los comuneros apuestan por repoblar con especies nobles sin prescindir del eucalipto
 
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Unos motoristas pasan por uno de los tramos de monte afectados por los últimos incendios en la parroquia de Darbo. / carmen giménez


Las plantaciones de frondosas necesitan de una profundidad de suelo que muchas zonas no tienen, por lo que son necesarios otros árboles.


E.C.M./G.M.P. / O Morrazo


Los comuneros de la comarca son partidarios de reforestar el monte con especies autóctonas en vez de con eucaliptos. Esta especie foránea no entra en los planes de las xuntas de montes consultadas, pero siempre y cuando sea posible la reforestación con otras especies arbóreas. No obstante, la sustitución de arboledas se llevará a cabo de forma gradual, empezando por aquéllas que han sido pasto de las llamas, y la tala de eucaliptales sanos no entra en los planes de los comuneros hasta que hayan alcanzado un tamaño comercial.
Desde hace algún tiempo ,en la mayoría de las xuntas de montes los eucaliptales están siendo sustituidos por masas de pinus pinaster. Este cambio viene producido, principalmente, por la plaga de "gonipterus scutellatus", un gorgojo que proviene de África y que se alimenta de las hojas, provocando que el árbol termine por secarse. Debido a este problema, se optó por cambiar el eucalipto por el pino en muchas zonas, ya que su madera es de mayor calidad y, en caso de incendios, arden más lentos.
Cualquier cambio necesitará tiempo. Desde la xunta de montes de Domaio reconocen que "non podemos eliminar todos os eucaliptos de golpe", algo que comparten en la de Moaña, ya que "nacerá sempre; para erradicalo de todo dos nosos montes son necesarios moitos miles de millóns". Y es que, además, muchas zonas de los montes de la comarca no tienen la suficiente profundidad de suelo como para poder replantar con frondosas los espacios de los eucaliptales quemados. "No medio de pedras teremos que plantar unha árbore que poida sobrevivir, e as frondosas non poden" explican desde la xunta de montes de Moaña.
Los representantes del colectivo se muestran escépticos sobre la viabilidad de la propuesta de la consellería de erradicar el eucalipto. "Só che permiten cortar carballos se están enfermos; entón que nos expliquen de que vamos a vivir". Esta preocupación se debe, principalmente, a que la mayor parte de los ingresos de estos comuneros provienen de la venta de la madera, y por eso durante muchos años se han plantado especies con una gran rentabilidad económica a corto plazo.
Reforestar, ya
La reforestación por los efectos del fuego comenzará en unos pocos meses, aunque "a prioridade, agora mesmo, é o problema erosivo", y es necesario "traballar para que dentro dun par de meses no teñamos perdido moito solo" afirman en Meira. En Darbo, las cosas no son muy distintas, y "si se dan as condicións" empezarán a replantar en "novembro ou decembro" explican los comuneros del lugar.
Con respecto a los planes anunciados por el gobierno autonómico, para los comuneros son demasiado globales, puesto que "terían que facer un estudio en profundidade, monte por monte", explican los representantes de Domaio, mientras que en Moaña van más allá y consideran que "a Xunta non debería lanzar as campás a vuelo; primeiro debería realizar estudios, logo matizalos e despois falar". El jueves es el día anunciado por la Xunta para dar a conocer las ayudas que dará, aunque desde Domaio no piden "cartos" sino "o necesario para reforestar: persoal, maquinaria ou construcción de pistas". Darbo esperará la propuesta para realizar luego la valoración.
Sobre la decisión del gobierno autonómico de poner en marcha, tras la oleada de incendios, el Teléfono en Defensa do Monte Galego, para que aquella gente interesada realizase, previa formación, una labor altruista, también existen discrepancias. Desde la Xunta de Montes de Moaña no ven del todo claro este proyecto, puesto que "non sabemos a que virá un voluntario que non vai a estar preparado". Si la Xunta "quere gastar os cartos, é mellor que os gaste en xente preparada", aunque sea "cun menor número de persoas".

 
El bosque autóctono actuó de "cortafuegos natural" en Darbo
 

El día 4 de agosto se inició un incendio forestal en el lugar de San Cibrán, en la parroquia de Aldán, que con la ayuda del viento del noroeste y "unha falla de medios de extinción que controlaran a fronte de lume", penetró en terrenos de la Comunidade de Montes de Darbo. Curiosamente, de las 29 hectáreas de monte en Varalonga, 28 quedaron arrasadas, y sólo se salvó la zona de frondosas denominada "Pedra Cabalgada", un bosque autóctono compuesto mayoritariamente por castaños y robles, entre otros. Estas especies actuaron "de cortalumes naturais", al impedir su fácil propagación, según reconocen los propios comuneros, que destacan la "conveniencia" de apostar por este tipo de bosque, y ya no sólo por su riqueza paisajística y ecológica, sino también por sus cualidades frente a los incendios.
También en Meira se produjo un hecho similar, ya que las llamas se pararon ante una zona sembrada de especies frondosas, que actuaron de barrera natural contra el avance del fuego.
 
A la espera de conocer el precio de la madera de los árboles quemados
 
Una de las mayores fuentes de ingresos para las juntas de montes es la venta de madera. Por ello, tras la oleada de incendios ahora tocar vender los árboles quemados, aunque aunque sus propietarios aún desconocen lo que podrán conseguir por ella. En Domaio, este tema les preocupa. "Fálase dunha xuntanza da madeira" para fijar "un precio único", pero es necesario agilizar los trámites, ya que "en dous ou tres meses, a madeira perde moito valor". En esta parroquia, donde ardió gran parte del monte comunal, es una cuestión importante, porque, "se imos botar máis de 15 anos sen vivir da madeira, polo menos deberemos ter un fondo".
En Meira los planes pasan por sustituir el eucalipto por pino "de calidade", puesto que "a madeira de eucalipto está hoxe ó mesmo precio que hai 10 anos". El pino "de calidade" tiene un precio de "240 euros por tonelada", aproximadamente, y para conseguir esa excelencia en la madera es necesaria "realizar podas e traballos de clara e clareo". Todo ello, con un ciclo productivo tres veces más lento.
EL PAGO DE LOS DAÑOS Y LA PROFESIONALIZACIÓN DEL SERVICIO DE EXTINCIÓN SON ALGUNAS DE LAS PETICIONES
 
Moaña solicitará la declaración de zona catastrófica por los incendios
 
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Políticos, mariscadores, cofradía y comuneros consensuaron ayer el documento. / carmen giménez
 


Políticos y afectados por los fuegos consensúan una moción que será aprobada en pleno el jueves.


César Collarte / Moaña


Moaña solicitará la declaración de zona catastrófica por la ola de incendios sufrida a principios de mes. Así lo acordaron grupos políticos, comunidades de montes, cofradía y mariscadores en la reunión que mantuvieron ayer para consensuar un documento conjunto que presentarán a las administraciones autonómica y estatal. El acuerdo ha sido plasmado en una moción conjunta que será aprobada en el pleno extraordinario convocado para el próximo jueves, a las 20 horas.
La petición de zona catastrófica es sólo una de las cuestiones planteadas por políticos y afectados. Además, se reclama la indemnización inmediata del cien por cien de los daños a los bienes patrimoniales afectados por el fuego, así como la articulación de acciones y líneas de ayuda para la prevención de los efectos medioambientales de los fuegos. Asimismo, se exige la toma de las medidas necesarias para evitar la especulación y la pérdida de valor de la madera, en perjuicio de la propiedad forestal.
Pero en el documento también se ha incluido la solicitud de medidas preventivas y de valorización del monte. Entre ellas está el establecimiento de líneas de ayuda y colaboración con las comunidades de montes para la redacción de planes de ordenación forestal que permitan determinar las zonas idóneas para las distintas especies arbóreas y que guíen los proyectos de reforestación. También se reclaman incentivos y ayudas para la transformación de las superficies arboladas en los bordes de los núcleos de población que permita implantar especies resistentes al fuego y crear zonas de seguridad.
La dotación de brigadas centró parte de las reclamaciones de políticos y afectados. Así, se solicitará la revisión de las condiciones de superficie que impiden a las comunidades de montes con menos de 500 hectáreas contar con brigadas de prevención y extinción de incendios. También se pedirá la creación de brigadas permanentes para la ejecución de labores de desbroce y prevención.Y se solicitará la profesionalización del servicio de extinción.
Otras de las peticiones son la aplicación de los deberes de tutela de la Xunta sobre los montes vecinales, la investigación de los causantes de los incendios con la aplicación de máximas penas, y la obligatoriedad de destinar el 80 por ciento de los beneficios de explotación del monte a su conservación y mejora.