FARO DE VIGO. Edición Digital LUNES 21 AGOSTO 2006 
Edición digital n. 2727
LAS COMUNIDADES DE MONTES PIDEN A LOS CONCELLOS QUE VIGILEN LAS LICENCIAS PARA OBRAR
 
Los comuneros respaldan medidas para evitar arboledas cerca de las viviendas
 
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Las comunidades de montes califican de "positiva y prudencial" la medida de la Xunta. / g.n.
 


Las juntas de montes insisten en la necesidad de que los particulares limpien sus propiedades.


V.M. / o morrazo


Las comunidades de montes de O Morrazo han acogido de forma positiva la orden de la Xunta por la que se prohíben las arboledas a menos de 25 metros de las viviendas. Los comuneros consideran la medida "necesaria" para prevenir incidentes provocados por el fuego, como ya se vivió recientemente en la comarca. Los responsables de las juntas de montes se muestran dispuestos a colaborar con los vecinos para cumplir la orden, que da un plazo de cinco años para retirar los árboles alrededor de las casas. Los comuneros demandan también a los particulares que mantengan limpias sus propiedades, para colaborar entre todos a prevenir los incendios.
La comunidad de montes de Domaio coincide con la medida implantada por la Xunta y solicita al Concello de Moaña una especial atención a la hora de conceder licencias para la construcción y la instalación de viviendas. "El problema no reside tanto en el monte como en la situación ilegal, entre la maleza de algunas casas de madera que pueden suponer un peligro", apunta su presidente, Juan Santos.
Por su parte, la junta de montes de Meira tilda de "prudente" la iniciativa incluida en el decreto de prevención de incendios aprobado por el Consello da Xunta. El presidente del colectivo, Valentín Piñeiro, asegura que la mancomunidad "no planta árboles cerca de zonas habitadas", pero confirmó que hay ejemplares que crecen de forma natural y que será preciso cortar. Piñeiro incide en la necesidad de que los particulares velen por el cuidado de sus fincas, y señaló la disposición de la junta de montes a colaborar con los vecinos.
La orden de la Xunta también es valorada por la comunidad de montes de Moaña. Como "positiva" la califica su presidente, Manuel González. Sin embargo, solicita mejorar las ayudas para la prevención que se facilitan a las comunidades con menos de 500 hectáreas. Por este motivo, "no hemos podido incrementar el personal ni el material contra incendios", anota González.
El presidente de los comuneros de Cela, José Gayo, considera la iniciativa "apropiada" para proteger la integridad de los vecinos en caso de incendios y también durante los temporales, ya que "reduce el peligro de que un árbol caiga sobre las casas". Gayo pone sobre la mesa la necesidad de que la administración valore cada uno de los casos y no "tome medidas tan drásticas como la que el año pasado prohibió la celebración de barbacoas en el monte".
La comunidad de San Martiño, de Beluso, considera la orden "muy positiva y prudencial".
Cangas y Moaña debaten sobre las ayudas para reforestar el monte
Los ayuntamientos de Moaña y Cangas han decidido no dejar solas a las comunidades de montes ante la Xunta en la reclamación de daños por los incendios sufridos durante este mes.
Como primera medida, los gobiernos de ambos concellos morracenses han decidido convocar a los comuneros afectados a lo largo de esta semana con el fin de cuantificar las pérdidas y estudiar cómo se demandarán las ayudas para recuperar así como reforestar las zonas dañadas.
En Moaña, la primera reunión tendrá lugar hoy en el consistorio a partir de las siete de la tarde. En este municipio, las más afectadas son las juntas de montes de Meira y Domaio. Por su parte, en Cangas, el alcalde ha convocado también para esta semana a los comuneros con el fin de estudiar cómo se gestionarán las ayudas de reforestación. Las principales juntas afectadas son Darbo y O Hío.