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Una voluntaria siembra los
terrenos quemados. /
junior/MARÍNFOTO
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Los técnicos acudieron a los montes de
Pontecaldelas para "frenar la erosión y fijar los nutrientes".
J. Aguín / Pontevedra
Los técnicos de la Xunta acompañados de
comuneros y voluntarios iniciaron los trabajos de revegetación de las
miles de hectáreas que se han quemado en la provincia. El punto de
partida elegido fue Pontecaldelas, donde las características del suelo
exigen una actuación inmediata para evitar la erosión de los nutrientes
e impedir que lleguen al cauce de los ríos. El jefe del Servicio de
Montes e Industrias Forestais, Jesús de la Fuente, definió el objetivo
principal de la actuación "frenar la erosión y fijar los nutrientes para
que no se vayan de la tierra, ya que ahora lo más importante es
conservar el suelo" y destacó que "es prioritario la actuación en las
orillas del río y en las zonas de fuerte pendiente, que poseen poca
vegetación".
La intervención en las inmediaciones de los cauces debe centrarse en
crear unas barreras naturales compuestas de materia vegetal que impida
la contaminación de los ríos, como explican los expertos. El propio jefe
del servicio aseguró que las lluvias "fueron ligeras, por lo que no hubo
ningún tipo de arrastre de materiales a los ríos hasta ahora".
De momento los trabajos, que se prolongarán en Pontecaldelas durante dos
meses, se están centrando en zonas de fuerte pendiente, en las que se
están creando "barreras al agua, que va a discurrir con más fuerza de lo
habitual por la falta de vegetación".
Los trabajos se han empezado a realizar en zonas próximas al monte que
se ha salvado, para aprovechar los tojos y otras especies vegetales.
Para las barreras también se utilizan las ramas de los pinos que han
sido devastados por el fuego. Durante estos primeros meses de
regeneración, la siembra se está realizando en zonas de fácil acceso,
para poder regar las semillas si fuese necesario con las motobombas.
La estructura de las zonas recuperadas consiste en intercalar "unas
barreras naturales de un metro de espesor, con bandas de semillas de
unos 10 metros de grosor", explica De la Fuente. Las semillas que están
utilizando son de diferentes especies trifolias.
El responsable de montes, que estuvo dirigiendo los trabajos realizados
en la comunidad de montes de Chain, adelantó otra de las prácticas de
"bioingeniería vegetativa"que estudia realizar su departamento, "se
trata de utilizar varas de sauces, que enterrándolas un poquito permiten
que nazcan pequeños árboles que forman una barrera muy efectiva".
Próximas actuaciones
Jesús de la Fuente indicó que pretenden extender la actuación al resto
de zonas devastadas de la provincia mediante la coordinación de "la
Vicepresidencia que en colaboración con la Consellería de Medio Rural e
as asociacións de comunidades de montes organicen el trabajo de los
centros de voluntarios".
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